Agentes forestales en la Comunidad de Madrid

Desde hace mucho tiempo existe un conjunto de profesionales que ha protegido la naturaleza y que en función de las etapas de nuestro país ha ido cambiando su denominación (Guardas de Campo y Monte, Guardería Rural, Capataces de Cultivo…). Pero no es hasta 1971 cuando se crea el ICONA (Instituto Nacional para la Conservación de la Naturaleza), este organismo autónomo crea su propia guardería, la Guardería Forestal del Estado, donde se integran los agentes forestales. Es a partir del 1978 cuando pasan a llamarse Agentes Forestales.

Desde hace más de 140 años estos profesionales están al servicio de los ciudadanos para servir y proteger la naturaleza. La mayoría de sus actuaciones son en el medio natural aunque en ocasiones también dan servicio en pueblos y ciudades de la región. En Madrid disponemos de 17 oficinas comarcales, de las cuales la número 8, ubicada en San Martín de la Vega es la encargada de dar servicio en el Espacio Natural Protegido el Parque Regional del Sureste.

El Cuerpo de Agentes Forestales de la Comunidad de Madrid se creó el 27 de marzo de 2002 a través de la Ley 1/2002. En esta ley se atribuye a los agentes las funciones de policía, custodia y vigilancia de la flora, fauna, patrimonio artístico, arqueológico… En definitiva, son los encargados de proteger y hacer que se proteja el medio natural, nuestra naturaleza. De las cuatro estaciones, la primavera es la que suele dar más trabajo. En el mes de mayo de 2021 el 70% de sus avisos fueron para atender a animales heridos o que estaban fuera de su hábitat

Entre todas las funciones arribas ya comentadas, también se encuentra la de divulgación y Educación Ambiental donde el Centro El Campillo ha tenido la oportunidad de compartir diferentes actividades con los Agentes Forestales. El 1 de junio de 2019 nos acompañaron en nuestra Feria por el Día Mundial del Medio Ambiente mostrándonos los aparejos que utilizan contra las especies exóticas invasoras. En octubre del 2019 estuvieron presentes en el V Encuentro de Equipamientos de Educación Ambiental, donde hicieron un teatro-foro en el que representaron los conflictos ambientales y sociales a los que se enfrentan y la manera de mediarlos.

En definitiva, los Agentes Forestales están para prestar atención a la ciudadanía en materia de medio ambiente. Aunque disponga de diferentes oficinas comarcales podrás contactar con ellos a través del 1-1-2 (ellos ya se encargarán de pasar el aviso) y si tu cuestión es referente al Parque Regional del Sureste puedes contactar con ellos a través del teléfono 91 895 82 73 o en el correo electrónico 008sureste@madrid.org.

Fuentes consultadas:
– Facebook Agencia de Seguridad y Emergencias Madrid 112
– Asociación Española de Agentes Forestales y Medioambientales
https://www.comunidad.madrid/servicios/seguridad-emergencias/cuerpo-agentes-forestales

Golondrina común (Hirundo rustica)

El verano no es solo sinónimo de calor, sino también de vacaciones y, por supuesto, moscas y mosquitos. Y entre los grandes aliados naturales para combatir a estos molestos insectos se encuentra una de las aves estivales más comunes y conocidas de nuestro país: la golondrina.

Este acrobático pájaro de 18 cm de longitud, 33 cm de envergadura y tan solo 20-25 gramos de peso, aunque también se alimenta de hormigas voladoras, avispas, chinches, pequeños escarabajos y otros insectos voladores, gracias a vuelos de persecución a baja altura, puede llegar a comer hasta 850 moscas y mosquitos al día gracias a su corto y ancho pico.

Adulto vigilando el nido.

Para reconocerla y diferenciarla de otras aves a simple vista parecidas (aviones, vencejos y su pariente la golondrina daúrica) tendremos que fijarnos en su cola larga y ahorquillada negra con manchas blancas y rectrices externas muy alargadas, collar pectoral oscuro, su frente y garganta de color rojo, su vientre blanco crema y su dorso negro con reflejos azules metálicos en la parte superior.

Individuo descansando en una rama.

De las 6 subespecies que existen en el mundo, es la subespecie Hirundo rustica rustica la que llega a nuestras latitudes, haciéndolo a partir del mes de marzo, y permanece junto a nosotros hasta final de verano (aunque la llegada cada vez se está produciendo antes por el cambio climático y las fechas varían en función de la zona de la Península en la que nos encontremos).

Los machos, que llegan primero, vuelven al nido donde criaron la temporada anterior y esperan a su pareja (son monógamos) para, entre ambos, restaurarlo o volverlo a construir. Esto lo consiguen gracias al uso de barro, paja y saliva de su boca que van juntando bolita a bolita hasta formar un medio cuenco que cuelga de alguna pared pegado al techo. Suelen construirlo en edificaciones tanto urbanas como campestres (cuadras, porches, aleros de tejados, casas, etc.) con zonas abiertas en los alrededores (vegas, pastizales, campiñas, etc.).

La hembra realiza una puesta formada por unos 4-5 huevos de color crema y con pintas rojizas que incuba durante alrededor de 15 días. Tras la eclosión, los pollos son alimentados por ambos progenitores durante unos 22-25 días hasta que abandonan el nido. La independencia de los pollos da paso a una nueva puesta de la hembra que puede llegar a poner hasta 3 en cada temporada reproductora.

Pollos en un nido construido en nuestro edificio.

Para poner de manifiesto el acusado descenso de sus poblaciones (30 %) fue nombrada Ave del Año en 2014. Los motivos que causaron esta pérdida fueron: el uso de pesticidas en agricultura (que elimina sus fuentes de alimentación y afectando así su capacidad de reproducción) y el despoblamiento rural, el abandono de los usos tradicionales y los nuevos estilos de arquitectura que provocan la pérdida de lugares adecuados para anidar.

En El Campillo, les encanta sobrevolar la laguna buscando insectos de los que alimentarse o realizar vuelos rasantes para coger agua para beber. Así que ya sabes, si quieres disfrutar de ellas, vente con tus prismáticos, localiza un buen sitio para sentarte… ¡y a observar a las golondrinas!

Información:

“Aves de España”. Eduardo de Juana yjuan M. Varela.

Guía de campo de las aves de España y Europa. Rob Hume. Ediciones Omega.

Milano negro (Milvus migrans)

Dedicamos esta entrada a un ave que se encuentra entre las rapaces diurnas que eligen la época estival para asentarse en la Península y, en concreto, desde hace unas semanas podemos verla con facilidad en el Soto de las Juntas, dentro del Parque Regional del Sureste.

El milano negro (Milvus migrans) es una especie migrante transahariana que cruza el estrecho de Gibraltar de marzo a mayo para pasar su periodo reproductor en Europa y entre agosto y octubre retornan a África para invernar. A esta población reproductora hay que sumar una importante población denominada “flotante” de adultos no emparejados e inmaduros.

En España, el milano negro sólo nidifica en territorio peninsular (en las islas puede ser observado en migración), y está presente en casi todas las provincias, siendo particularmente raro en el cuadrante suroriental de la Península y la costa mediterránea, y relativamente escaso en Galicia y Asturias. A nivel europeo, se han descrito diferentes subespecies y los núcleos más importantes se encuentran en Rusia, España, Francia y Alemania.

Milano negro en el bosque de ribera.

Nidifica mayoritariamente en árboles (plataforma usada durante varias temporadas, situada en la horquilla principal del árbol o en una gran rama, construida principalmente con palos pero que también puede contener plásticos, papeles y otros restos) en sotos, dehesas o pinares y preferentemente en áreas cercanas a masas de agua. Sin embargo, de manera excepcional en el Parque Regional del Sureste, llegó a modificar sus costumbres utilizando las paredes rocosas de los cortados yesíferos para anidar.

Para cazar prefiere áreas más o menos abiertas, así como las orillas de ríos y humedales, atrapa con las garras a sus presas de la superficie del agua y posteriormente se las va comiendo en el aire. Es una especie carnívora oportunista con una dieta muy variada, desde pequeños roedores hasta conejos, además de aves, anfibios, reptiles, peces y grandes insectos.

No posee una gran capacidad predadora por lo que es frecuente que capture presas enfermas o jóvenes. Además, se comporta como carroñero de animales atropellados en carretera y en ocasiones practica el cleptoparasitismo (robo del alimento a otros predadores), tanto hacia otras rapaces como hacia miembros de su misma especie. También es habitual que exploten las situaciones de superabundancia de alimento que puedan producirse en el territorio que frecuentan. Y en el caso de individuos no reproductores, los muladares y vertederos pueden constituir un recurso alimenticio muy importante.

Milano negro sobrevolando la Huerta Calamón.

Con respecto a su aspecto, es una rapaz de mediano tamaño, en el adulto predominan los marrones oscuros, tiene la cabeza más clara, de color grisáceo y la cola ahorquillada. La forma de volar también nos da pistas para su identificación, planea en círculos con las alas ligeramente arqueadas y la cola a menudo abierta, ladeandola para maniobrar. En ocasiones forma grandes grupos.

Puede generar confusión con el milano real (Milvus milvus) (este es de mayor tamaño, tiene la cola más escotada y un vuelo más elegante), el águila calzada oscura (Hieraaetus pennatus) y con el juvenil del aguilucho lagunero (Circus aeruginosus).

Sus principales amenazas son el uso ilegal de veneno, accidentes en tendido eléctricos, atropello en carreteras o líneas de ferrocarril, colisión en parques eólicos, o la desaparición de las tradicionales fuentes de alimentación, como basureros y muladares, así como por la contaminación por productos fitosanitarios.

Actualmente su categoría de conservación es “No Amenazado” según el Libro rojo de los vertebrados de España y de “preocupación menor” en la Lista Roja de la UICN de Especies Amenazadas.

Fuentes:

Resultados de la encuesta “Percepción del recinto exterior Centro El Campillo”

El pasado mes de enero, para comenzar el año nuevo con fuerzas, lanzamos una encuesta en formato digital a través de nuestras redes sociales y el club de amigos. El objetivo era conocer la opinión de nuestros visitantes sobre el estado de conservación del recinto exterior del CEA El Campillo y, a su vez, conocer las demandas y necesidades para llevarlas a cabo en un futuro.

Cartel difusión de la encuesta.

Disponible para ser contestado durante mes y medio, el cuestionario constaba de 12 preguntas de las cuales 8 eran de respuesta cerrada y 4 de respuesta abierta. En total fueron 133 campilleros y campilleras quienes participaron en el proceso, siendo la mayoría visitantes habituales (el 86,5% visita al menos una vez al año nuestro recinto) que vinieron por última vez en 2019 y 2020, viendo alterada su rutina por la pandemia.

Las valoraciones recibidas fueron en su gran mayoría positivas, tanto las relacionadas con el estado del recinto (conservación general, limpieza, caminos) como las relativas a la valoración de los elementos presentes (observatorio, cabaña, elefante). De hecho, en una escala sobre 5, en todos los casos más de un 70% de las respuestas fueron 4 o 5.

Entre los recursos que el visitante echa de menos se encuentran: mesas de picnic, más bancos, algún otro observatorio, cajas nido, paneles informativos (sobre las cabañas, especies de flora, etc.), papeleras, juegos interactivos para los niños, recursos en QR, baños, recursos sobre la prehistoria, una mejor señalización, biblioteca y audioguía. Aunque no era objeto de la encuesta, muchas de estas propuestas tenían que ver más con la senda que con el recinto.

A las ya mencionadas se suman otras como la limpieza de caminos, la rehabilitación de zonas deterioradas, folletos de rutas del Parque Regional del Sureste, carteles informativos, mejor señalización de las sendas y/o fuentes.

Agradecemos a todos los participantes por darnos su opinión. Las propuestas que no dependen de nosotras, las haremos llegar a las personas pertinentes, y las que sí, trabajaremos en desarrollar todas las posibles para construir el futuro campillero entre todos.

Por otro lado, informaros de que algunas de las propuestas o bien están en el interior del edificio (que permanece cerrado en la actualidad) o bien ya hemos empezado a realizarlas (instalación de cajas de nido, mejorar la señalización). Os iremos contando para que vengáis a ver las mejoras según las vayamos llevando a cabo.

Rata de agua (Arvicola sapidus)

Uno de los mamíferos más desconocidos y esquivos de la Península Ibérica, y por ende del Parque Regional del Sureste, seguramente sea la rata de agua. Una mal llamada “rata” ya que, aún siendo roedor como ratas y ratones, en realidad está más emparentada con los topillos.

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Rata de agua nadando entre el carrizo y la enea de nuestra laguna.

Presente en Francia, España y Portugal, este rechoncho animal diurno de cabeza redonda, orejas poco desarrolladas y color marrón o gris, tiene un cuerpo de entre 16 y 23 cm y una cola de hasta 15 cm. De hábitos anfibios, vive entre la vegetación de las riberas de los ríos, arroyos  y humedales en zonas con agua en buen estado y llega a pesar entre 150 y 300 gramos.

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Siempre esquiva y difícil de ver entre la vegetación palustre.

Su alimentación es principalmente herbívora a base de raíces, brotes tiernos y hojas de plantas acuáticas, aunque puede llegar a comer pequeños animales como crustáceos, larvas o insectos en alguna ocasión. Construye galerías bajo tierra, a poca profundidad, a las que accede por entradas tanto en superficie como bajo el agua y en donde construye un pequeño nido con hierba seca para criar a su descendencia (normalmente 2 camadas al año de 3 ó 4 ejemplares).

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Ejemplar fotografiado con nuestra cámara trampa en los alrededores de nuestro centro.

Sus principales amenazas son la destrucción y la contaminación de su hábitat. Es presa de depredadores tales como la lechuza, la nutria o el visón y en su día, el hombre también la cazaba y comía formando parte de platos tan tradicionales como por ejemplo la paella (en la Albufera se la conoce como rata de marjal y vive en los arrozales) . Es muy difícil de observar pero, si vienes cargado de paciencia y con algo de fortuna, puedes descubrirla desde el observatorio situado dentro de nuestro recinto. Ven a buscarla y… ¡mucha suerte!

Bibliografía

“Guía de la naturaleza en el Parque Regional del Sureste” Editorial Naumanni. 2005.

http://www.sierradebaza.org

http://www.faunaiberica.org

http://www.sierradebaza.org/Fichas_fauna/05_09_rata-agua/rata-agua.htm

Flores de invierno

Aunque desde siempre nos han enseñado que la primavera es la estación de las flores (y no deja de ser verdad), si nos fijamos bien, durante el invierno también podemos ver algunas. Pero… ¿qué plantas producen sus flores en esta estación del año? La respuesta es bien fácil: los árboles que forman el bosque de ribera (al menos en el entorno de la laguna de El Campillo). Puede que no sean flores muy llamativas ya que son de pequeño tamaño y casi ni parecen una flor, pero sí que son abundantes. Los árboles de los que hablamos son el álamo blanco (Populus alba), álamo negro (Populus nigra), sauce (Salix alba), fresno (Fraxinus angustifolia) y olmo (Ulmus minor). Vamos a ver las flores de cada uno de ellos.

Amentos de chopo en el suelo del camino al C.E.A El Campillo.

En el caso de los álamos (también llamados chopos) y el sauce, las flores tienen muchas cosas en común. En las tres especies las flores crecen en racimos colgantes llamados amentos y tienen por un lado árboles con flores masculinas y por el otro árboles con flores femeninas ya que son especies dioicas. Los amentos de flores femeninas, que comienzan a aparecer unos días después de las masculinas, son muy fáciles de identificar debido a la presencia de un pistilo de color verde que ocupa prácticamente toda la flor (como unas “bolas verdes”).

Por su parte, para distinguir los amentos masculinos hay que buscar “unos gusanos” de colores colgando de los árboles. Para distinguir las flores masculinas entre las especies hay que fijarse en el color y en el tamaño de los amentos. Los amentos del álamo blanco son robustos, anchos y con flores de color rosáceo rojizo cuando acaban de abrirse, y más amarillas cuando van perdiendo partes de la flor. Por su parte, los del álamo negro son más finos y alargados y de color más rojizo. Por último, los del sauce presentan flores amarillas. De estas tres especies; los primeros que empiezan a florecer son los álamos blancos macho, seguidos de las hembras de esta misma especie.

Las flores del fresno y del olmo también son minúsculas y crecen en inflorescencias pero en este caso formando glomérulos. Además, al ser especies monoicas, todos estos árboles presentan flores hermafroditas, es decir, que contienen estambres y pistilos. Las flores de los fresnos carecen de sépalos y pétalos y se disponen formando ramilletes opuestos. Por su parte, las flores del olmo forman glomérulos globosos alternos de color verdoso o pardo-rojizo con un número variable de sépalos. Los fresnos junto a olmos y álamos blancos machos son los primeros que florecen empezando a finales de enero o principios de febrero.

Otras de las flores que pueden verse en nuestro camino en esta época del año, son las flores de los almendros, hermafroditas y monoicas, de un tamaño de unos 3-5 centímetros y con 5 pétalos de color entre blanco y rosáceo, crecen de manera solitaria o agrupadas hasta de 4 en 4.

Si es la primera vez que intentas identificar a los árboles por su flores seguro que no te resulta fácil. Pero no ceses en tu empeño…¡tómatelo como un juego! Aquí te dejamos una pequeña guía de identificación.

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Ilustraciones de los diferentes amentos e inflorescencias del álamo blanco, álamo negro, sauce blanco, fresno y olmo. Fuente: Guía de flora del Parque Regional del Sureste.

Todo es cuestión de práctica y el camino que lleva a nuestro centro es la mejor clase para aprender a diferenciarlas ya que, en un kilómetro de distancia puedes verlas todas. ¡Anímate a venir a descubrirlas! Y si tienes dudas… ¡pregúntanos!

Perdiz roja (Alectoris rufa)

Una de las aves que podemos observar por los campos cada vez que salimos a caminar por el Parque Regional del Sureste es la tan conocida perdiz (Alectoris rufa). Fue nombrada por el naturalista Linneo al cual le llamó la atención su fuerte color rojo de las patas, pico y contorno de los ojos, por este motivo la denominó rufa, que procede del latín rufus y significa que tiene el pelo rojo. Es un ave galliforme de la familia de los faisánidos (Phasianidae).

La perdiz es un ave de tamaño medio, reacia a volar, por lo que la mayoría de las veces la verás cruzando algún sendero caminando. Tanto el macho como la hembra son muy similares, aunque se les puede distinguir por el tamaño de la cabeza, siendo la cabeza del macho ligeramente mayor a la de la hembra. Su vientre es anaranjado y sus flancos son característicos por su lineas blancas, marrones, negras y grises. Cuando vuela lo hace de forma rápida y directa.

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Es una especie mediterránea por lo que la podemos encontrar en toda la Península Ibérica, Francia, noroeste de Italia y algunas Islas del Mediterráneo. Bien distribuida por España, la podemos encontrar en la mayor parte del territorio exceptuando las zonas altas o de montaña, a partir de los 1.700 metros de altitud.

Podemos verla durante todo el año. Ocupa gran variedad de hábitats aunque prefiere campos abiertos con arbolado disperso (cultivos, matorrales, dehesas…). Principalmente come semillas, hojas, raíces y de vez en cuando artrópodos. Los pollos, en sus primeros días, se alimentan de insectos.

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Mapa de distribución. Fuente: http://www.seo.org

Esta especie, forma sus parejas entre febrero y marzo. Sus nidos se encuentran en el suelo, en pequeñas depresiones que acolcha con plumas y hierbas. En los meses de abril, principios de mayo, esta ave realiza la puesta. La hembra deposita entre 7 y 20 huevos de color crema con manchas de color rojizo y los incuba durante 23 días aproximadamente. El número de huevos en cada puesta es tan elevado debido a su vulnerabilidad, ya que es una especie con gran número de predadores.

Habitualmente realiza una única puesta, pero si realiza dos puestas, esta segunda, es incubada por el macho. Los pollos son nidífugos, abandonan el nido nada más nacer y a los 10 días ya son capaces de realizar sus primeros vuelos.

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Pollo de perdiz. Fuente: http://www.flickr.com

Fuentes consultadas:

https://www.seo.org/ave/perdiz-roja/

https://www.trofeocaza.com/caza-menor/fichas-de-especies/perdiz-roja/

“Aves de España” Eduardo de Juana, Juan M. Varela (Ed. Lynx).

Un sonido de la naturaleza muy veraniego.

Llevamos unas cuantas semanas escuchando un sonido que proviene de los árboles y que nos resulta muy familiar en verano (también puede resultar un poco molesto…) ¿se trata de un pájaro? No… ¡es un insecto! ¿Has utilizado alguna vez la expresión “me estoy achicharrando”? Pues hace referencia a la presencia de estos animales en los días más calurosos. ¿Ya sabes de qué hablamos? ¡Exacto! Las cigarras, o también conocidas como chicharras. A continuación te contamos algunas curiosidades para conocerlas mejor.

En general se caracterizan físicamente por sus cuerpos robustos, cabezas anchas, alas de membranas transparentes y grandes ojos compuestos. Además, tienen un poderoso aparato bucal que les permite alimentarse de savia de los árboles y otras plantas.

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Cicada orni. Autor: José Ignacio López Colón

La cigarra común (Cicada orni), pertenece a la familia Cicadidae y es una de las especies que habita en la Península Ibérica. Es de gran tamaño (3-4 cm), sin embargo, pasan completamente desapercibidas gracias a su coloración críptica, que les proporciona un camuflaje perfecto.

Es común decir que las cigarras cantan, pero en realidad estridulan. Este chirrido lo emiten los machos con unos sacos de aire alojados en su abdomen que se inflan y desinflan a través de unas membranas llamadas timbales, es un método de producción de sonido único entre los insectos. Lo hacen en verano coincidiendo con la época de reproducción y aunque al oído humano parezca siempre el mismo sonido, la verdad es que emplean diferentes tonos. Lo utilizan como señal de alarma, para marcar territorio o para atraer a las hembras. Por razones anatómicas, la potencia del sonido aumenta según lo hacen las temperaturas. Y si un macho eleva el volumen, los que están alrededor harán lo mismo. Las hembras no estridulan, sin embargo están previstas de «tímpanos» mucho más sensibles con los que escuchan sus reclamos a más de un kilómetro de distancia.

Su ciclo de vida es uno de los más largos entre todos los insectos conocidos. El apareamiento y puesta se produce durante julio y agosto. La hembra pone los huevos en ramas o en pequeñas grietas de la corteza. Al poco nacen larvas que inmediatamente se dirigen hacia el suelo, donde excavan una galería con sus potentes patas delanteras adaptadas para esta misión, que es buscar protección.

Su etapa subterránea puede prolongarse durante varios años, durante los cuales se alimentan de las raíces del árbol y ya van sufriendo varios cambios. Al llegar la primavera salen de la tierra y realizan la última muda, resquebrajan su coraza mediante una hendidura en la parte superior central del tórax, justo detrás de su cabeza, y adoptan la forma del insecto adulto (aunque un poco blanquecino debido a que la quitina cornea del nuevo exoesqueleto aún está húmeda y ha de endurecerse). Este proceso se produce a finales de mayo, principios de junio.

Chicharra

Después, su tiempo de vida es breve: entre cuatro y seis semanas en las que tendrá que evadir a los depredadores (aves, arañas, reptiles o algunos mamíferos pequeños)  y alimentarse bien para entonces aparearse, que es su función principal. Las hembras ponen los huevos y al cabo de poco tiempo fallecen. Lo mismo sucede con el macho.

Aunque hay muchas especies de cigarras en el mundo, se pueden dividir en: anuales, que aparecen siempre en verano; y periódicas, cuyo ciclo de vida se da cada 13 -17 años (especies de Estados Unidos). El motivo es aún un misterio, pero algunos entomólogos creen que las cigarras periódicas evolucionaron así para evitar sincronizarse con el auge de población de sus depredadores.

Fuentes: 

https://www.nationalgeographic.es/animales/cigarra

https://www.tiempo.com/noticias/divulgacion/la-cigarra-la-banda-sonora-del-verano.html

https://oclifescience.com/1466984-why-do-cicadas-sing-when-it39s-hot

https://www.vix.com/es/btg/curiosidades/7219/7-cosas-muy-curiosas-sobre-las-cigarras-que-te-haran-ver-a-estos-insectos-de-otra-manera

https://granadanatural.com/ficha_fauna.php?cod=150

Cicada orni, el Top nº1 del verano una vez más…