Plantas medicinales en el Huerto Caracol (IV)

Son tantas las plantas medicinales que podemos encontrar en la naturaleza  que, aunque ya hayamos hablado de algunas de ellas en nuestro blog, volvemos para referirnos a otras dos especies de este grupo de plantas que puedes encontrar en nuestro huerto caracol: el abrótano hembra y del tagete.

Abrótano hembra (Santolina chamaecyparissus): Es una planta arbustiva perenne de un característico color turquesa nival otorgado por su pilosidad, perteneciente a la familia asteraceae (compuestas). Puede alcanzar hasta los 60 cm de altura y tiene hojas carnosas y algodonosas. Su inflorescencia amarilla está compuesta de flores idénticas tubulares.

Esta aromática, también conocida como guardarropa, hierba lombriguera hembra, hierba piojera, ciprés bajo, cipresillo o manzanillera, desprende un intenso hedor que recuerda a la manzanilla y se dice que su olor agrada a las mujeres y desagrada a los hombres.

Las cabezuelas florales de dicho vegetal son empleadas a modo de tónico estomacal y/o digestivo, al igual que la manzanilla. Además es una planta vulneraria, antiespasmódica, emenagoga y vermífuga. También es usado para repeler polillas y otros insectos.

Tagete (Tagetes erecta): Esta planta, originaria de meso y centroamérica, también es arbustiva y perenne y pertenece a la familia de las flores compuestas (asteraceae). Su característica inflorescencia color amarillo o naranja chillón recuerda al clavel, por lo que en jardines puede emplearse como planta ornamental. Suele medir unos 30 cm de altura y tiene hojas opuestas divididas en segmentos dentados y ciliados.

Su nombre proviene del dios Tages de la mitología etrusca y también se le conoce como clavel de moro, clavelón africano, clavelón de la India, claveles de las Indias, rosa de la India, clavel chino, damasquino, damasquina, clavel de China, clavel turco.

Ilustración de tajete de la Huerta Caracol.

Los tagetes tienen multitud de propiedades y usos tanto en etnobotánica como industriales. Se utilizan como carminativo, antihelmíntico, y para paliar padecimientos como diarreas, cólicos, empachos, vómitos, indigestión y afecciones hepáticas. Además, los carotenoides  presentes entre los compuestos de dicho vegetal se consideran útiles para prevenir enfermedades oculares como las cataratas y degeneración macular, y recientes estudios sugieren que estos pigmentos son útiles para el tratamiento de enfermedades como arterias coronarias, infartos, respuesta inmune, vejez e incluso cáncer.

Por último, y como curiosidad acerca de esta planta, decir que los tagetes se usan en la industria alimentaria como colorante alimenticio y en agricultura para repeler nematodos.

Con este dato nos despedimos hasta la siguiente edición de Plantas medicinales en el Huerto Caracol y os animamos a plantar todas estas especies tan beneficiosas en vuestros jardines.

Bibliografía y recursos:

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Plantas medicinales en el Huerto Caracol (III)

 

Volvemos con la tercera parte de la plantas medicinales que podemos encontrar en el Huerto Caracol. Ya hablamos, en anteriores entradas, del tanaceto, el culantrillo de pozo, la hierba callera y la gayuba, así que hoy nos centraremos en una nueva pareja.

  • Uva de gato (Sedum album)

Esta discreta planta pertenece a la familia de las crasuláceas, que se llaman así por la crasitud de sus hojas, es por ello que sus hojas constituyen reservas de agua y les permiten resistir periodos prolongados de sequía en suelo y aire. Es una planta perenne que florece desde junio hasta bien entrado el verano, dando unas flores blancas o rosáceas, en ocasiones con toques púrpuras. Se suele encontrar en suelos secos, sobre las rocas, aunque no es raro verla también en muros o tejados a pleno sol, desde el nivel del mar hasta los lejanos 2400 metros. Se da en zonas soleadas con temperaturas moderadas, aunque soporta bien las fuertes variaciones de temperatura. Se expande por toda la Península Ibérica, además de por Europa y algunas zonas de Asia.

La uva de gato tiene propiedades astringentes y refrescantes que se aprovechan al beber su zumo con agua con azúcar ( por su sabor). También se considera detersoria porque limpia y ayuda a cicatrizar las llagas y úlceras, aplicando externamente un cataplasma.

No confundir con la conocida como uña de gato (Uncaria tomentosa), también con propiedades medicinales, es una planta trepadora procedente de Perú.

Sedum

Uva de gato en el Huerto Caracol

  • Romero (Rosmarinus officinalis)

Seguro que esta planta no es ninguna novedad ni para vuestros ojos, ni para vuestro olfato, ni seguramente, para vuestro tacto y gusto. El romero, por todo el mundo conocido, es un arbusto aromático, perenne que florece durante casi todo el año, con unas flores de tonalidades azuladas. Crece en las laderas y collados bajos, en terrenos calcáreos, generalmente acompañando a la encina y en los matorrales subsiguientes a su destrucción; desde el nivel del mar hasta 1500 metros. Muy extendida por toda la Península Ibérica, escasea en las regiones del norte y noroeste, sin embargo se encuentra también en las Islas Baleares.

Varios son los refranes que hablan de esta extendida planta, entre ellos el dicho catalán: “De flors de romaní i noies per casar, tot l’any y n’hi ha” que viene a decir que “flores de romero y chicas para casarse hay todo el año” o el conocido refrán: “De las virtudes del romero se puede escribir un libro entero“, y es que a esta la planta se le atribuyen propiedades estimulantes, antiespasmódicas, diuréticas y como colagogo. Externamente se usa como vulneraria, contra dolores articulares, y para tonificar el cuerpo tras esfuerzos físicos, con la elaboración del famosos también alcohol de romero. A parte, se usa para lavar llagas y heridas. También se ha usado en el tratamiento de la ictericia.

El romero tiene varios componentes, pero el más importante, a parte de una pequeña cantidad de resina, es la esencia de romero, que se obtiene de las hojas y extremos floridos en cantidades variables según las localidades en que se cría y la época del año en que se recolecta.

Por supuesto, el romero cuenta con otros variados usos gracias a sus propiedades aromáticas, pero esos los dejamos para otro momento.

romero

Romero en el Huerto Caracol

Bibliografía

Plantas medicinales en el Huerto Caracol (II)

Seguimos hablando de algunas de las plantas medicinales que encontramos en el Huerto didáctico Caracol del Centro El Campillo. En otra entrada, del 31 de octubre, ya os presentamos la hierba callera y la gayuba, así que hoy seguimos con dos nuevas:

  • Tanaceto (Tanacetum vulgare)
Tanaceto

Tanaceto en el Huerto Caracol

El tanaceto es una planta perenne, de las familia de las compuestas. Florece en verano, mostrando sus pequeñas flores amarillas agrupadas en corimbos aplanados. Normalmente se encuentra en riberas y otros lugares húmedos o frescos, en los valles pirenaicos y del norte del país, cada vez más rara a medida que avanzamos hacia el sur. En la Península Ibérica está aclimatada, alguna vez cultivada. En muchas ocasiones se usa como planta ornamental.

Su uso más destacado es como antihelmíntico, para combatir las lombrices intestinales (de ahí, otro de sus nombres: hierba lombricera) gracias a la acción de la esencia de tanaceto, sustancia que ingerida en cantidades superiores a 2 ó 3 gramos es tóxica. A parte de esta utilidad, se le atribuían o atribuyen otras facultades curativas y ha sido empleada como tónica estomacal y digestiva, carminativa, diurética, etc. Debido a todas estas virtudes, en el noroeste de la Península Ibérica la llaman triaca y aún se puede oír sobre ella:

Al lado derecho de mi casaca, para contraveneno llevo triaca“.

En pequeñas cantidades sus hojas pueden, incluso, tomarse en ensalada; no obstante, en la actualidad sus usos están casi olvidados y su venta prohibida.

  • Culantrillo de pozo (Adiantum capillus-Veneris)

CulantrilloPozo

Culantrillo de pozo en el Huerto Caracol

El culantrillo de pozo, también conocido como cabello de Venus por su parecido con una bonita cabellera, es un tipo de helecho con hojas que se asemejan al contorno de un abanico, en sus bordes maduran los esporangios a partir de mayo. Crece en las paredes de los pozos (de ahí su nombre), junto a las fuentes, en cuevas con goteras… por toda la Península Ibérica, aunque prefiere los suelos calcáreos.

Antiguamente, se usaba para conservar el cabello y acrecentar su salida y robustez, según la antigua tradición de que las plantas eran medicinalmente buenas para las afecciones del órgano al que se asemejan. Más comúnmente, se usa para combatir la tos y los catarros. Todos sus componentes son inocuos.

Como afirma Laguna y queda escrito en el libro Plantas medicinales: “[…]la llamaron adianto los griegos, porque aunque llueva sobre ella y se zahundan mil veces dentro del agua jamás se le pega una gota, sino siempre se muestra seca y enjuta […]. Dígolo porque el culantro de pozo, no pudiendo vivir sino por las fuentes y albercas, no admite jamás las aguas en sí, de las cuales es muy  sediento.“(Hecho apreciable en la foto superior).

Y recordad… ¡continuará!

Bibliografía:

Carrascal de Arganda

Si bien el Parque Regional del Sureste es conocido por sus grandes lagunas, sus cortados yesíferos y el bosque de ribera que flanquea los ríos, en las más de 31 mil hectáreas que componen el parque podemos encontrar otros ecosistemas. Uno de ellos es el bosque mediterráneo.

Aunque de manera muy relicta, pero con gran importancia ecológica y paisajística, podemos encontrar este ecosistema en algunos rincones del PRS. Sin embargo, en su día, este paisaje debió dominar grandes extensiones. La búsqueda de terrenos de cultivo y de pastos y el uso de la masa forestal como madera por parte del hombre hicieron reducir bruscamente su distribución.

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Vista panorámica. En primer término, el Carrascal. En segundo, el valle del Jarama. Al fondo la ciudad de Madrid y la sierra de Guadarrama.

Uno de los rincones más importantes de bosque mediterráneo en el PRS es el del Carrascal de Arganda, situado en el término municipal de Arganda del Rey. El nombre de carrascal tiene su origen en el árbol más representativo de este paisaje: la encina, también llamada carrasca.

Al tratarse este bosque de un encinar manchego, propio de suelos básicos, junto con las encinas nos encontraremos otras especies del género Quercus como la coscoja (Quercus coccifera) o el quejigo (Quercus faginea), fácilmente identificables por la diferencia de sus hojas, sus portes y, en el caso del quejigo, por la marcescencia de sus hojas. 

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Las tres especies originales de el Carrascal presentes en gran parte de su superficie. 1. Coscoja 2.Quejigo 3.Encina

También, y debido a una reforestación en los años 40, nos encontramos con una importante población de pino carrasco (Pinus halepensis) que sirve de cobertura para la recolonización natural de plantas propias de este bosque.

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Vista general de la zona reforestada donde empiezan a aparecer de manera natural las plantas típicas del bosque mediterráneo.

Acompañando a estas, y variando según las condiciones del suelo, nos encontraremos con un gran surtido de jaras y tomillos, romeros, esparragueras, madreselvas, lavandas y alguna curiosidad botánica como la gayuba (Arctostaphylus uva-ursi).

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Algunas de las plantas que podemos encontrarnos durante nuestra visita. 1.Hierba pincel 2.Espino negro 3.Madreselva

Entre los animales que podemos encontrar, difíciles de ver por la cobertura arbórea, se encuentran el zorro, el erizo, el conejo, el lirón careto, el jabalí, el alcaudón, el carbonero, el pájaro carpintero, el petirrojo, varias especies de lagartijas y la víbora hocicuda. Sin embargo, lo que si podremos encontrarnos serán los restos y los rastros de alguno de ellos.

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Piñas comidas por ardillas y roedores fáciles de encontrar en el suelo del Carrascal.

Son muchos los caminos que recorren las mas de 130 hectáreas de este encinar. Os invitamos a visitarlo con nosotros o a perderos por sus senderos en cualquier época del año para descubrir sus secretos.

Plantas medicinales en el Huerto Caracol (I)

En el Centro El Campillo podéis visitar un montón de cosas, entre ellas, nuestro Huerto didáctico Caracol, ¿lo conocéis? En él hay árboles frutales, plantas aromáticas, plantas medicinales… Y hoy os queremos hablar de algunas de esas plantas medicinales, que quizá conocéis, o al menos habréis visto alguna vez:

  • Hierba callera (Sedum telephium)
HierbaCallera

Hierba callera en el Huerto Caracol

La hierba callera es una planta perenne, suculenta, perteneciente  a la familia de las crasuláceas. Como las demás plantas de su género,  almacena agua en sus hojas, lo que le ayuda a sobrevivir a las sequía. Florece en pleno verano, mostrando unas inflorescencias de color púrpura, tintada a veces con tonalidades blancas o rosa pálido. Se encuentra en zonas montañosas de Europa central y meridional, en bosques, setos y áreas umbrías.

Se usa en la preparación de ensaladas, sopas y purés; pero su principal virtud es la vulneraria, ayudando a activar la cicatrización y encoramiento; para usarla se retira la fina capa que cubre la cara superior de sus hojas y la molla se aplica sobre las llagas, quemaduras, cortes… Aunque su nombre viene de su uso para ablandar los callos.

Los antiguos conocieron diversas hierbas llamadas telephion, pero no es fácil identificarlas. Según Andrés Laguna, una de ellas se llama telephium, “porque sana las llagas malignas y desahuciadas, como aquellas que consumieron a Télefo, rey de la Misia, las cuales también se llaman, por esta razón, telefias“.

  • Gayuba (Arctostaphylos uva-ursi)
Gayuba

Gayuba en el Huerto Caracol

La gayuba, también conocida como uva de oso, es un arbusto perenne, que pertenece a la familia de las ericáceas. Florece -mostrando unas flores rosadas o blanquecinas con 5 sépalos pequeños y redondeados- desde marzo hasta julio, según la localidad, y sus frutos -redondos, carnosos, pequeños y rojos- maduran a final de verano o en otoño. Se encuentra en la mayor parte de Europa, Asia y América boreal, en suelos silíceos y calizos, y tiene preferencia por collados y laderas pedregosas algo frescas de las montañas.

Es famosa por su uso para las dolencias del aparato urinario por su contenido en arbutina y metilarbutina, ambas sustancias inocuas que se mantienen como tales hasta que llegan a los riñones y entran en contacto con la orina, también sirve para el tratamiento de cálculos renales (como bactericida) y es buen diurético.

El uso de la gayuba como planta medicinal se remonta a lejanos tiempos en los países nórdicos, aparece como tal en el  siglo XIII en algún libro de plantas medicinales. El famoso viajero botánico Charles de l’Écluse la describe en 1576 y le parece que coincide por la descrita por Galeno como uva-ursi muchos siglos antes

Esto es sólo una parte de todo lo que podéis encontrar en nuestro huerto, así que… ¡continuará!