Senda apibotánica – La Hiruela

El municipio madrileño de La Hiruela se ubica en el noreste de la comunidad y pertenece a la Reserva de la Biosfera Sierra del Rincón. Tradicionalmente conocida por la apicultura, y es que su historia se remonta a 1751 ya que en el Catastro de Marqués de la Ensenada se recogen los primeros indicios de la historia apícola en la comarca. La apicultura es un pilar fundamental en la tan bien conocida Sierra del Rincón, ya que gracias a este oficio los vecinos podían subsistir (el municipio está alejado de las principales vías de comunicación).

Iglesia de San Miguel Arcángel

Ahora que ya conocemos un poco de su historia, vamos a conocer su medio natural y es que si te decides a visitar este municipio es interesante que realices la senda que llega hasta el colmenar. Esta senda da comienzo justo detrás de la Iglesia San Miguel Arcángel y tiene apenas 1 kilómetro y medio (3 kilómetros en total), tardaremos aproximadamente una hora en realizar todo el recorrido, la ida y la vuelta.

Durante el recorrido nos iremos encontrando diferentes carteles informativos de las especies de flora apícola importantes para la producción de miel, dependiendo de las plantas las mieles tendrán unas características u otras. Durante el trayecto pasaremos por huertos frutales y por un bosque de robles (Quercus pyrenaica), pasaremos también por un Colmenar Tradicional y finalmente llegaremos al área recreativa del Molino Harinero, donde se encuentra el Aula Apícola y podrás sentarte y disfrutar a los pies del río Jarama.

El Colmenar tradicional que nos encontramos en La Hiruela, con casi 300 años, es uno de los más antiguos de la Comunidad de Madrid, este colmenar estuvo activo hasta 1980 y en sus orígenes era un terreno compartido entre 5 familias apicultoras. El colmenar dispone de más de 100 colmenas, estas colmenas aprovechaban los recursos del terreno, de forma que eran troncos huecos de roble o cerezo (corchos), estos se asientan sobre losas de piedra para evitar que cogieran humedad y estaban cerradas en la parte superior por una tabla (témpano). En el interior se colocaban unas estructuras denominadas (viros) que sujetaban los panales.

Es bien conocido que debemos cuidar a las abejas, ya que se estima que el 90% de la flora silvestre necesita de polinizadores para transferir el polen y así, ayudar a la reproducción de las plantas. La Reserva de la Biosfera está llevando a cabo proyectos de conservación como la creación de «estaciones de polinizadores».

Fuentes consultadas:
– Tríptico Senda apibotánica, Reserva de la Biosfera Sierra del Rincón

AUTOGUIADO «EL CAMPILLO»

Te damos la bienvenida al itinerario autoguiado del recinto del Centro de Educación Ambiental El Campillo. Aquí encontrarás elementos interpretativos que te ayudarán a descubrir los valores ambientales, históricos, y culturales de esta región. Nos encontramos en un entorno privilegiado donde la naturaleza se mezcla con la arqueología y con las tradiciones de otras épocas que todavía perduran ¿Te apetece conocerlo? ¡Empezamos!

Continuando el camino encontrarás en primer lugar el Bosque-cole. Se trata de un bosque de repoblación que nace de la idea de incluir a los más pequeños en el proceso de cuidado y restauración del Parque Regional del Sureste. Todos los árboles y arbustos que podéis observar en la plantación han sido repoblados en colaboración con los centros educativos que nos visitan a diario. Tras realizar una senda interpretativa con actividades integradas que muestran la importancia de los bosques, las especies presentes en El Campillo y el respeto por los mismos, así como la necesidad de preservarlos, se procede a su plantación. El bosque resultante nos ofrece un mosaico de especies arbóreas y arbustivas autóctonas representativas de los diferentes ecosistemas del sureste madrileño. En el mismo podemos encontrar: encina, coscoja, pino carrasco, taray, cornicabra, regaliz, majuelo, escaramujo, jara estepa, lúpulo y madreselva.

Vuelve al camino principal y a continuación dirígete hacia el observatorio de fauna. Entra en silencio y sin hacer ruido… ¡así tendrás más opciones de observar algún animal! Siéntate, disfruta y mira a través de sus ventanas. Puede que al llegar no veas nada pero, se paciente, espera y seguramente en pocos segundos, si eres observador, verás algunas de las especies más comunes. Para ayudarte a identificarlas, tienes encima de la ventana un pequeño panel con dibujos identificativos. ¿Adivinas qué especies has visto?

Al salir gira a tu izquierda y te encontrarás ante una representación de un poblado de los primeros asentamientos humanos de la zona. Estas cabañas muestran cómo vivían las personas hace 4.000 años y pertenecen al Calcolítico (que proviene del griego y significa “chalko” = cobre y “lithos” = piedra) o Edad del Cobre. Este período de la prehistoria se caracteriza por sus grandes avances porque es cuando surge la metalurgia (hay fundición) y las piedras dejan de ser utilizadas al descubrir que el cobre era un material mucho más resistente y funcional. Estas cabañas se construían, generando la estructura de paredes y tejado encajando troncos en forma de vigas, trenzando seguidamente ramas más flexibles y acabando las paredes con adobe (una mezcla de barro y paja con los materiales que encontraban en la zona). En último lugar, se cubría el techo con ramas de taray, escoba u otro tipo de vegetación que estuviera al alcance.

Dejando las cabañas a tu espalda, baja por el camino siguiendo las indicaciones y llegarás a la Huerta Calamón, un lugar multifuncional donde dedicamos espacio tanto a la agricultura como al disfrute estético, pero sobre todo al aprendizaje. En nuestra huerta encontrarás espacios variados donde plantamos hortalizas, frutales, plantas culinarias, especies beneficiosas para la salud, plantas que atraen insectos polinizadores, y también elementos decorativos y graciosos adornos diseñados en nuestros talleres por el público que nos visita. En nuestra huerta didáctica se siguen los principios de la agricultura ecológica; cultivamos fomentando el uso de variedades tradicionales, haciendo asociaciones beneficiosas entre las plantas y rotaciones de cultivo, realizamos nuestro propio compost y fomentamos la fauna auxiliar con flores, plantas melíferas, y hoteles de insectos. Los fines de semana se realizan actividades familiares a las que puedes apuntarte y los grupos escolares lo visitan entre semana, pero si vienes por libre podrás disfrutarlo cualquier día. Y recuerda: la huerta está trabajada con mucho esfuerzo y cariño, por favor, no te lleves sus frutos, y así podremos llevar a cabo más proyectos educativos. 

Si sales de la huerta y subes hacia la izquierda te encontrarás la recreación a tamaño real de una hembra y su cría de la especie Elephas antiquus (o Paleaoxodon antiquus). Este elefante, antepasado directo de los elefantes actuales, vivió en la Comunidad de Madrid desde el Pleistoceno medio hasta el Pleistoceno superior, es decir, desde hace unos 775.000 años hasta hace 126.000 años aproximadamente, durante un periodo interglaciar en el que el clima era templado y predominaba un ecosistema boscoso. 

Estos elefantes llegaron a medir 4,5 metros de altura y a pesar más de 5 toneladas. Las defensas en los elefantes, conocidos generalmente como “colmillos”, podrían llegar a medir 3,5 metros en los machos. Estas defensas no son los colmillos, sino incisivos muy desarrollados que cumplen una función defensiva y alimenticia.

Los restos de esta especie fueron encontrados en 1971 en el yacimiento de Áridos, en las terrazas del Jarama, muy cerca de la Laguna de El Campillo. El yacimiento data de hace 400.000 años y se dividió en dos zonas en las que se encontraron los restos de una hembra de unos 35 años de edad (Áridos I) y a 150 metros de este, los restos de un macho de unos 45 – 50 años (Áridos II), cuyos huesos fosilizados se pueden visitar en el Museo Arqueológico Regional en Alcalá de Henares. Además, en el municipio de Ciempozuelos se encontró la mandíbula de un juvenil de esta especie de elefante de entre 6 y 10 años.

Si vuelves al camino encontrarás la entrada del edificio del Centro El Campillo sutilmente camuflado en el entorno. Se construyó en el año 2.000 teniendo en cuenta las condiciones climáticas, aprovechando los recursos disponibles (sol, vegetación, viento, precipitaciones…) y buscando la adecuada orientación, la disminución del impacto ambiental y paisajístico y el menor consumo energético. Una vez dentro, podrás visitar los diferentes espacios que esconde: 

  • Zona de información general
  • Exposición permanente “Con el Parque: Los valores del Parque Regional del Sureste”
  • Exposiciones temporales
  • Sala de proyecciones
  • Salón de actos
  • Biblioteca de consulta
  • Exposición “Renueva tu energía”

Al abandonar el edificio y continuar por el camino que indica la salida del recinto verás unas vías de tren a la izquierda pertenecientes al Tren de Arganda. El trazado de este histórico ferrocarril fue inaugurado en el siglo XIX debido a la importante producción vinícola de Arganda, la explotación de canteras y sus relaciones comerciales con Madrid.

El primer tramo de sus estrechas vías recorría Madrid, desde el hospital Niño Jesús, hasta Arganda. 

A lo largo de los años se van ampliando tramos llegando a alcanzar, en su máximo recorrido,  Alocén (provincia de Guadalajara). El itinerario proyectaba llegar hasta Caminreal (Teruel), pero debido a la construcción del pantano de Entrepeñas, se procedió al desmantelamiento de las vías, quedando únicamente un tramo entre Vicálvaro y Morata de Tajuña (al sureste de Madrid).

Este tren ha pasado por múltiples cometidos como traslado de viajeros, transporte de delicias del sureste hacia la capital o acarreo de materiales de construcción de las graveras del Valle del Jarama a la fábrica de Cementos Portland. Durante su época de porte de pasajeros, se acuñó la popular frase: “El tren de Arganda, que pita más que anda”, ya que, debido a sus características técnicas, este tren alcanzaba alrededor de los 60 km/h únicamente.

En 1997 se acuerda suspender el tráfico de mercancías y se planea construir un medio de transporte público que conecte Rivas y Arganda con Madrid, a la vista de la ausencia de transportes ferroviarios, de la saturación de la carretera de Valencia y la perspectiva del fuerte incremento de demanda. De esta manera, en abril de 1999 se inaugura la ampliación de la línea 9 de Metro hasta la estación de Arganda del Rey, siguiendo buena parte del trazado del antiguo Tren de Arganda. 

Desde ese momento, la Asociación Vapor Madrid solicitó que se conservara un pequeño tramo del trazado original, desde La Poveda (donde hay un museo ferroviario) hasta la Laguna del Campillo, para así poder realizar exhibiciones con material original restaurado, durante todos los domingos de otoño y primavera.

Con esto damos por finalizada la visita autoguiada por el C.E.A. El Campillo.

¡¡¡Esperamos que hayas disfrutado del recorrido!!!

Estepas cerealistas

Cuando paseas por el Parque Regional del Sureste puedes disfrutar de 5 ecosistemas diferentes, bosque mediterraneo, bosque de ribera, cortados yesíferos, humedales y las estepas cerealistas. Este último, dedicado tradicionalmente al cultivo de cereales de secano, en su mayoría cebada y trigo, se considera paisajes culturales y representa el paisaje agrario más característico de nuestra Comunidad. En el sureste madrileño se caracterizan por ser suelos poco desarrollados y estar compuestos por materiales básicos como margas y yesos, éstos en zonas más cercanas a los cortados, que les confieren el aspecto grisáceo y en consecuencia son bastante impermeables y salinos; y también mezclas con otros materiales en las zonas más cercanas a los valles. Estas características tan peculiares les otorgan un elevadísimo valor ambiental.

En estos lugares la vegetación es escasa, sin presentar árboles ni arbustos, y es habitual encontrar plantas ruderales en lindes debido a la acción humana. Al tratarse de suelos poco desarrollados las plantas desarrollan adaptaciones. Un ejemplo son las espinas, que se encuentran en multitud de especies de cardo, o por ejemplo en la aulaga (Genista scorpius), También podemos encontrar multitud de especies de margaritas y varias especies de lino.

Dentro de la fauna esteparia presente, son las aves las mas características del ecosistema. Entre las especies que se pueden encontrar están: sisón (Tetrax tetrax), alcaraván (Burhinus oedicnemus), avutarda (Otis tarda), ortega (Pterocles orientalis), ganga común (Pterocles alchata), cogujada común (Galerida cristata), terrera común (Calandrella cinerea), calandria (Melanocorypha calandra), perdiz roja (Alectoris rufa), codorniz (Coturnix coturnix), alcaudón real (Lanius excubitor), collalba gris (Oenanthe oenanthe), aguilucho cenizo (Circus pygargus) y cernícalo primilla (Falco naumanni), estas 2 ultimas ya muy escasas.

Los mamíferos presentes son: ratón de campo (Apodemus sylvaticus), zorros (Vulpes vulpes), liebres (Lepus granatensis), conejos (Oryctolagus cuniculus), comadrejas (Mustela nivalis) y lirones caretos (Eliomys quercinus).

También podemos encontrar reptiles en las zonas soleadas y claros. Podremos apreciar lagartija cenicienta (Psammodromus hispanicus), lagarto ocelado (Timon Lepidus) y culebra bastarda (Malpolon monpessulanus) que se alimentan de multitud de especies de insectos: mariposas, escarabajos, saltamontes, mantis, escorpiones, insectos palo… también presentes en este ecosistema.

Además del cultivo tradicional de cereales, estos lugares son aprovechados para realizar prácticas ganaderas como el pastoreo de ovinos. Todo ello combinado con aprovechamiento cinegético de caza menor de perdiz, liebre y conejo.

Las amenazas que afectan a estos ecosistemas son el furtivismo, transformación del hábitat, accidentes con cosechadoras y tendidos.

Fuentes:

El parque Regional del Sureste Madrileño. Ed. 1998. Comunidad de Madrid.

www.seo.org

www.pixabay.com

Agentes forestales en la Comunidad de Madrid

Desde hace mucho tiempo existe un conjunto de profesionales que ha protegido la naturaleza y que en función de las etapas de nuestro país ha ido cambiando su denominación (Guardas de Campo y Monte, Guardería Rural, Capataces de Cultivo…). Pero no es hasta 1971 cuando se crea el ICONA (Instituto Nacional para la Conservación de la Naturaleza), este organismo autónomo crea su propia guardería, la Guardería Forestal del Estado, donde se integran los agentes forestales. Es a partir del 1978 cuando pasan a llamarse Agentes Forestales.

Desde hace más de 140 años estos profesionales están al servicio de los ciudadanos para servir y proteger la naturaleza. La mayoría de sus actuaciones son en el medio natural aunque en ocasiones también dan servicio en pueblos y ciudades de la región. En Madrid disponemos de 17 oficinas comarcales, de las cuales la número 8, ubicada en San Martín de la Vega es la encargada de dar servicio en el Espacio Natural Protegido el Parque Regional del Sureste.

El Cuerpo de Agentes Forestales de la Comunidad de Madrid se creó el 27 de marzo de 2002 a través de la Ley 1/2002. En esta ley se atribuye a los agentes las funciones de policía, custodia y vigilancia de la flora, fauna, patrimonio artístico, arqueológico… En definitiva, son los encargados de proteger y hacer que se proteja el medio natural, nuestra naturaleza. De las cuatro estaciones, la primavera es la que suele dar más trabajo. En el mes de mayo de 2021 el 70% de sus avisos fueron para atender a animales heridos o que estaban fuera de su hábitat

Entre todas las funciones arribas ya comentadas, también se encuentra la de divulgación y Educación Ambiental donde el Centro El Campillo ha tenido la oportunidad de compartir diferentes actividades con los Agentes Forestales. El 1 de junio de 2019 nos acompañaron en nuestra Feria por el Día Mundial del Medio Ambiente mostrándonos los aparejos que utilizan contra las especies exóticas invasoras. En octubre del 2019 estuvieron presentes en el V Encuentro de Equipamientos de Educación Ambiental, donde hicieron un teatro-foro en el que representaron los conflictos ambientales y sociales a los que se enfrentan y la manera de mediarlos.

En definitiva, los Agentes Forestales están para prestar atención a la ciudadanía en materia de medio ambiente. Aunque disponga de diferentes oficinas comarcales podrás contactar con ellos a través del 1-1-2 (ellos ya se encargarán de pasar el aviso) y si tu cuestión es referente al Parque Regional del Sureste puedes contactar con ellos a través del teléfono 91 895 82 73 o en el correo electrónico 008sureste@madrid.org.

Fuentes consultadas:
– Facebook Agencia de Seguridad y Emergencias Madrid 112
– Asociación Española de Agentes Forestales y Medioambientales
https://www.comunidad.madrid/servicios/seguridad-emergencias/cuerpo-agentes-forestales

Senda mitológica Peñarrubia – Cantabria

Desplazándonos al norte de España, más concretamente en Cantabria, hemos descubierto en pleno corazón del Liébana una senda mágica, una senda mitológica titulada: «Las criaturas del Monte Hozarco».  El monte Hozarco se encuentra en el municipio de Peñarrubia. 

La senda es un recorrido que apenas tiene dificultad y termina en el mirador de Santa Catalina, donde después de la caminata podrás disfrutar de unas increíbles vistas del desfiladero de «La Hermida» y los picos de Europa. Además, se encuentra inmersa en una zona LIC (Lugar de Interés Comunitario) y ZEPA (Zona de Especial Protección para las Aves) por lo que, con un poco de suerte, podrás avistar aves como el buitre leonado, el águila real o el alimoche. También habitan especies como corzos, venados, jabalíes u oso pardo.

Durante la senda encontrarás seres mágicos que representan la cultura tradicional cántabra. Estos seres han convivido con las gentes que habitaban Peñarrubia y sus historias se han ido compartiendo con el paso de los años, de generación en generación. Pertenecen a la mitología cántabra y representan el bien y el mal, las debilidades humanas, los miedos, etc. Son hadas, brujas, monstruos y duendes traviesos que viven en el monte Hozarco, por eso durante la senda deberás ir pendiente para encontrar a estos habitantes especiales, algunos están un poquito escondidos… 

El recorrido no podía terminar de mejor manera que en el mirador de Santa Catalina, desde donde podrás disfrutar de unas vistas impresionantes.

Enlaces consultados:

https://www.turismodecantabria.com/disfrutala/que-visitar/437-senda-mitologica-de-penarrubia/buscador-aWRab25hPTYmaWRNdW5pY2lwaW89OCY=

https://www.tourcantabria.com/miradores-panoramicos/mirador-de-santa-catalina

Sierra do Xistral. Lugo

La “Serra do Xistral” es un macizo montañoso situado al norte de la provincia de Lugo que separa la Terra Cha del mar Cantábrico. Alcanza su cota máxima en O Cadramón a 1056 metros de altura.

Esta sierra es un Lugar de Importancia Comunitaria (LIC) perteneciente a la Red Natura 2000 y está declarada Espacio Natural Protegido. Es la zona de Galicia que menos sol recibe y la frecuente nubosidad que se da en ella deja constantes precipitaciones a lo largo del año. Además, la presencia habitual de viento, el conocido como xistra, un viento húmedo y gélido que roza las cumbres, convierte a esta zona en un lugar propicio para el aprovechamiento eólico. En 2002 este lugar se incluyó en la zona núcleo de la Reserva de la Biosfera Terras do Miño.

La gran extensión de los hábitats de brezales húmedos y de turberas en la Serra do Xistral, ha motivado que el territorio incluido en esta ZEC Serra do Xistral  haya sido calificado como el conjunto turberas y brezales húmedos de mayor valor para la conservación de la biodiversidad del noroeste ibérico. Concretamente, las turberas de cobertor presentes en la sierra no tienen comparación en el sudoeste europeo.

Distintas imágenes de la sierra

Pero en esta sierra también existe el gran problema con el que nos encontramos en las zonas rurales como es el progresivo abandono de los usos tradicionales, principalmente el pastoreo, lo que da lugar a alteraciones en la composición y configuración del paisaje, la degradación de los hábitats ligados a la actividad humana, el cambio climático y las difíciles condiciones de las áreas de montaña que conllevan una pérdida paulatina de la población.

La Serra do Xistral se caracteriza por la presencia de ganadería extensiva en convivencia con caballos salvajes, conocidos comúnmente con el nombre de “bestas”. La continuidad del aprovechamiento tradicional de estos animales favorecerá la conservación de los hábitats y, a la vez, la preservación de una población de caballos endémica del noroeste peninsular.

Los caballos (Equus ferus sp.) y los lobos (Canis lupus signatus) conviven desde hace siglos y forman junto con los brezales un trinomio difícil de separar, demostrando que las prácticas agrarias de bajo impacto se tornan necesarias para los ecosistemas de estas tierras.

Habitan mamíferos como el gato montés (Felis sylvestris), el zorro común (Vulpes vulpes) y la nutria europea (Lutra lutra), aves como el buitre leonado (Gyps fulvus), el alcaudón real (Lanius meridionalis) y la curruca rabilarga (Sylvia undata), aunque difíciles de ver si nos paseamos por estas sierras, lo que encontramos son sus rastros.

Entre la vegetación destacar especies autóctonas propias de los bosques gallegos como acebos (Ilex aquafolium), robles (Quercus robur) y grandes brezales húmedos con distintas especies (Erika mackayana, Calluna vulgaris), cabe destacar la presencia de algodón de los pantanos (Eriophorum angustifolium) presente en las turberas.

Vídeo YouTube mamíferos de la Serra do Xistral (Proyecto Rebinxe)

Fuentes:

https://www.lifeincommonland.eu/serra-do-xistral

https://www.fundacionendesa.org/es/premios-innovacion-educativa/a201907-proxecto-rebinxe

Rata de agua (Arvicola sapidus)

Uno de los mamíferos más desconocidos y esquivos de la Península Ibérica, y por ende del Parque Regional del Sureste, seguramente sea la rata de agua. Una mal llamada «rata» ya que, aún siendo roedor como ratas y ratones, en realidad está más emparentada con los topillos.

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Rata de agua nadando entre el carrizo y la enea de nuestra laguna.

Presente en Francia, España y Portugal, este rechoncho animal diurno de cabeza redonda, orejas poco desarrolladas y color marrón o gris, tiene un cuerpo de entre 16 y 23 cm y una cola de hasta 15 cm. De hábitos anfibios, vive entre la vegetación de las riberas de los ríos, arroyos  y humedales en zonas con agua en buen estado y llega a pesar entre 150 y 300 gramos.

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Siempre esquiva y difícil de ver entre la vegetación palustre.

Su alimentación es principalmente herbívora a base de raíces, brotes tiernos y hojas de plantas acuáticas, aunque puede llegar a comer pequeños animales como crustáceos, larvas o insectos en alguna ocasión. Construye galerías bajo tierra, a poca profundidad, a las que accede por entradas tanto en superficie como bajo el agua y en donde construye un pequeño nido con hierba seca para criar a su descendencia (normalmente 2 camadas al año de 3 ó 4 ejemplares).

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Ejemplar fotografiado con nuestra cámara trampa en los alrededores de nuestro centro.

Sus principales amenazas son la destrucción y la contaminación de su hábitat. Es presa de depredadores tales como la lechuza, la nutria o el visón y en su día, el hombre también la cazaba y comía formando parte de platos tan tradicionales como por ejemplo la paella (en la Albufera se la conoce como rata de marjal y vive en los arrozales) . Es muy difícil de observar pero, si vienes cargado de paciencia y con algo de fortuna, puedes descubrirla desde el observatorio situado dentro de nuestro recinto. Ven a buscarla y… ¡mucha suerte!

Bibliografía

«Guía de la naturaleza en el Parque Regional del Sureste» Editorial Naumanni. 2005.

http://www.sierradebaza.org

http://www.faunaiberica.org

http://www.sierradebaza.org/Fichas_fauna/05_09_rata-agua/rata-agua.htm

Parque Rural de Anaga, Tenerife

Existen en España zonas protegidas donde coexisten la importancia ecológica y la belleza paisajística, con los usos y actividades tradicionales que se desarrollan en ellas (agricultura, ganadería y pesca): los Parques Rurales. Entre ellos está el Parque Rural de Anaga, situado en el noreste de la Isla de Tenerife, Canarias.

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Mapa del Parque Rural de Anaga. Fuente: folleto oficial del parque.

Con una superficie de 14.418,7 ha, se extiende desde la zona costera hasta una altitud de 1.020 m y se caracteriza por un paisaje montañoso con profundos barrancos. Además de la categoría de protección de Parque Rural, también ha sido declarado Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) y cuenta a su vez, en su superficie, con tres reservas naturales integrales (El Pijaral, Ijuana y Los Roques de Anaga) y una Reserva de la Biosfera.

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Vistas del municipio de San Cristóbal de la Laguna y el Teide desde el mirador de Jardina en el Parque Rural de Anaga.

Los materiales del Macizo de Anaga datan de unos 6 millones de años y tienen un origen volcánico, como la mayoría de la isla. A parte de los acantilados y los barrancos, destacan otras formaciones geológicas como los roques, antiguas chimeneas volcánicas; o los diques o “muros”, que son fisuras rellenas de magma solidificado.

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Este espacio protegido se caracteriza por contar con el mayor número de especies endémicas por km2 de toda Europa. Gracias a la antigüedad geológica, las diferencias en la altitud, el clima y el tipo de suelo, el parque de Anaga presenta una alta biodiversidad, estando representados la mayoría de los ecosistemas que hay en Tenerife.

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Vistas de la zona costera del Parque Rural de Anaga.

La vegetación es muy variada dependiendo de la zona del parque en la que te encuentres, esto se debe al transporte de semillas por viento, corrientes marinas, pájaros y a las diferentes condiciones climáticas hacen que estas semillas se asienten y crezcan en las zonas que les son más favorables. Por ejemplo en las zonas altas del parque podrás encontrar grandes bosques de laurisilva, relictos de hace 40 millones de años. También destacan las vegetaciones típicamente costeras, las zonas de cardonal – tabaibal (típica de las zonas bajas con abundancia de plantas suculentas), los dragos (Dracaena draco) y las palmeras Canarias (Phoenix canariensis).

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Opuntia ficus-indica (chumbera) entre el bosque de laurisilva.

En cuanto a la fauna, destacan los invertebrados asociados a la laurisilva como el escarabajo fausto (Carubus faustus) o la cleopatra canaria o «limonera» (Gonepteryx cleobule cleobule) y aves como la paloma turqué (Columba boli) o la paloma rabiche (Columba junionae), especies consideradas fósiles vivientes de la Era Terciaria, y en las zonas costeras la pardela cenicienta (Calonectris diomedea) y la gaviota patiamarilla (Larus michahellis).

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Si alguna vez visitas este paraje natural no olvides pasar antes por el Centro de Visitantes de la Cruz del Carmen, donde podrás encontrar información sobre las rutas para visitar Anaga y conocer mejor los recursos del parque, la flora, la fauna y las poblaciones rurales que habitan en él y que se dedican principalmente a cultivo de productos típicos como la batata, las papas, los ñames y las viñas de donde se obtienen los vinos típicos de la zona.

Fuentes:

Gaviotas en el Campillo

Son muchos los visitantes que se sorprenden cuando caminando por la senda, divisan una gran mancha de puntos blancos y grises en el centro de la laguna. Y son muchos también los que se acercan preguntando qué son y la respuesta es desconcertante… son ni más ni menos que gaviotas. 

Juveniles de gaviotas en Galicia.

Históricamente las gaviotas son aves principalmente marinas, pero en los últimos años han ido colonizando nuevos territorios hasta llegar a Madrid. En El Campillo hemos identificado varias especies de gaviota, las más abundantes son reidora y sombría y en menor medida patiamarilla y tridáctila.

La primeras en cambiar la costa por el interior fueron las gaviotas reidoras. Son aves de pequeño tamaño, comparadas con el resto de las de su especie,  de color gris en la parte dorsal y blanca en la parte ventral, con una mancha de color marrón oscuro en la cabeza durante la época reproductora, la cual queda reducida a una pequeña mancha auricular el resto del año.

Gaviota reidora (Chroicocephalus ridibundus). Fuente SEO/BirdLife

Más tarde aparecieron gaviotas sombrías, las cuales gracias a su versatilidad y capacidad de adaptación, han conseguido conquistar buena parte del territorio que antes dominaban las gaviotas reidoras. Son de tamaño considerablemente más grande que las demás y son de color blanco con el dorso en gris oscuro. Destacan sus patas, pico e iris que son de color amarillo brillante y además presentan un anillo ocular rojo muy característico.

Gaviota sombría (Larus fuscus). Fuente SEO/BirdLife

Ambas especies son coloniales y es frecuente verlas formando grandes grupos cerca de lugares donde abunde el alimento, tales como humedales y vertederos. En el caso de las sombrías suelen invadir colonias de otras especies de gaviotas y robarles los huevos y los pollos.

¿Pero por qué aparecieron estas aves en Madrid? Normalmente las poblaciones migran desde sus zonas de cría en Europa hasta nuestro país, y cada vez son más las que eligen las zonas interiores donde obtienen comida regularmente. En las últimas dos décadas, en Madrid, se han llegado a superar los cien mil individuos en los meses de invierno.

Una bandada de gaviotas en un tramo del río Manzanares a su paso por Madrid. (Foto: Kike Rincón)

El principal motivo de su llegada a la capital es la gran capacidad que tienen para adaptarse y aprovechar las ventajas que les ofrecen los vertederos de residuos que se sitúan cerca de las grandes ciudades. Otra de las razones parece estar en la renaturalización del río Manzanares, estas aves se posan en el río a descansar y usan su cauce como vía que conecta sus zonas de alimentación diarias en el sur y sureste de Madrid, como es el caso del Parque Regional del Sureste, y los principales dormideros del norte, como son los embalses de Guadalix y Santillana.

Como ocurría en el caso de las cigüeñas blancas, la mayoría de las que vemos en la capital son poblaciones invernantes que no crían aquí, pero también hay una parte de la población joven que decide quedarse y pasar el resto del año en los humedales y ríos de la capital.

Fuentes:

Aves de España. Eduardo de Juana y Juan M. Varela.

Seo/BirdLife

https://www.larazon.es/madrid/20200203/7qs5rlwiwfg5bki26ovpqt5z54.html

https://www.madridiario.es/440884/fauna-aves-renaturalizacion-manzanares

Árbol singular: Chopo de Don Sergio

Entre los elementos naturales que podemos encontrar dentro de la superficie del Parque Regional del Sureste encontramos uno de los árboles singulares de la Comunidad de Madrid: el Chopo de Don Sergio.

Fotografía del Chopo de Don Sergio.

Como su nombre bien indica, es un chopo, más concretamente un álamo negro (Populus nigra), especie típica del bosque de ribera en esta zona de la Comunidad de Madrid. Este ejemplar de 26 metros de altura y un perímetro de casi 5 metros, con una edad aproximada de 100 años de edad, se encuentra en el Soto de las Juntas, a orillas del río Manzanares.

El ser vivo más grande y longevo de todo el espacio natural, rinde homenaje a Sergio Gracia, encargado del Servicio de Gestión y Conservación del área protegida, en la cual lleva trabajando más de 20 años.

Cartel informativo junto al árbol.

Si vas a visitarlo, para proteger a este ejemplar singular que queda de chopo autóctono en la Comunidad de Madrid, te pedimos que no te subas a sus ramas, no dañes su corteza y evita pisar sus raíces.