Arquitectos del Sureste: Pico picapinos (Dendrocopos major)

Hoy le toca el turno a otro de los pájaros carpinteros más habituales en el Parque Regional del Sureste, el pico picapinos (Dendrocopos major). De tamaño más pequeño que el pito real y coloración blanquinegra, más característica de los picos. Presentan dimorfismo sexual, siendo la parte de la nuca roja en los machos y negra en las hembras. Los jóvenes tienen el píleo rojo, las partes ventrales de color blanco sucio y menor intensidad de rojo en la zona anal.

Los tamborileos son especialmente característicos en el pico picapinos que realizan al alimentarse o al taladrar la madera. Sin embargo, cuando los golpes son muy rápidos y consecutivos son un reclamo para marcar el territorio y para atraer la atención de las hembras.

Suelen emparejarse y criar cada temporada en el mismo lugar, incluso en el mismo tronco, siempre que no haya sido ocupado por otras especies como un estornino o pequeños mamíferos con su familia. La construcción del nido es similar a la del pito real aunque en el caso del pico picapinos este tiene capacidad para trabajar casi cualquier tipo de madera, incluso las más duras, lo que le permite seleccionar una gran variedad de hábitats. La puesta se compone de 4 a 6 huevos, incubados principalmente por la hembra, aunque durante la noche es relevada por el macho hasta los 12 – 16 días.

Su principal fuente de alimentación son larvas de insectos que busca excavando con el pico en la madera, pero en invierno la completan con materia vegetal como frutos secos. Los introduce en un hueco de la corteza de un árbol y va taladrando su cáscara para abrirlos. En las zonas donde hay coníferas recoge las piñas, las lleva a una rama y poco a poco va extrayendo las semillas o piñones para comerlos, después las deja caer al suelo formando un buen montón.

Su Estado de Conservación es de Preocupación Menor en la Lista Roja de la UICN de Especies Amenazadas. Puede verse amenazado por la tala de árboles y la eliminación de troncos muertos que les sirven de cobijo a la hora de anidar, los incendios, o por un cuidado inadecuado de los bosques en general.

Os dejamos con un capítulo de la serie «El hombre y la tierra» donde podréis ver algunas de las curiosidades que os hemos contado en esta y en anteriores entradas de Arquitectos del Sureste:

https://www.rtve.es/play/videos/el-hombre-y-la-tierra/hombre-tierra-fauna-iberica-pajaros-carpinteros-1/5676330/

Fuentes:

https://seo.org/ave/pico-picapinos/

https://hablemosdeaves.com/pico-picapinos

https://www.asturnatura.com/especie/dendrocopos-major.html

Brinzal nos cuenta la situación de la lechuza en la Comunidad de Madrid.

Ya teníamos ganas de volver a ver a Iván García,  Técnico de campo de BRINZAL (Asociación sin ánimo de lucro que se dedica al estudio y conservación de Rapaces Nocturnas) y es que el pasado 20 de noviembre, Iván dio en el Centro de Educación Ambiental «El Campillo» una charla sobre la situación de la lechuza en la Comunidad de Madrid.

La lechuza (Tyto alba) se encuentra en estos momentos en regresión y esto es debido a que su alimentación se centra en micromamíferos (topillos, roedores…) y estos animales se han visto gravemente afectados debido a la agricultura intensiva, pérdida de biodiversidad, desaparición de lindes, el uso de fertilizantes, etc. Además es una especie con gran mortalidad en los ejemplares juveniles ya que, entre otros factores, no son muy buenos cazadores.

Durante la charla Iván nos explicó las tres fases por las que ha pasado el proyecto Alba, el objetivo de la primera de las fases era la compatibilización de los cultivos de secano con las aves nocturnas, en esta fase Brinzal ha realizado el censo de lechuzas en la Comunidad de Madrid obteniendo como resultado 25-30 parejas reproductoras de lechuzas. En la segunda fase, Brinzal se centró en conocer lo que estaba pasando con la lechuza y en averiguar porqué la distribución de la lechuza había cambiado. Y por último, la tercera fase, que se está llevando a cabo en la actualidad y finaliza este año 2021, donde su propósito es averiguar cuáles son las mejores zonas para liberar a estas aves midiendo sus niveles de estrés.

Seguidamente nos contó que las lechuzas crían muy bien en cautividad y que el mejor método para introducirlas en el medio natural es el hacking, así es como se denomina a la «cría campestre», de esta manera las lechuzas desde que son pollos pueden ir aprendiendo a cazar. Como curiosidad, sus cajas nido pesan en torno a los 15 kilos. Para terminar, el público asistente pudo preguntar a Iván todas sus dudas sobre este animal.

Fue una charla muy interesante e instructiva y esperamos poder volver a contar con la presencia de Iván en un futuro cercano.

Arquitectos del Sureste: Pito real ibérico (Picus sharpei)

Anteriormente, ya os contamos algunas características comunes de los pájaros carpinteros y hoy vamos a centrarnos en uno inconfundible, el pito real ibérico. Es un pájaro carpintero de color verde con el obispillo amarillento y un píleo rojo muy llamativo cuya bigotera es roja con el borde negro en machos y negra en las hembras. En los jóvenes las marcas destacan menos, presentando el dorso moteado y las plumas con el borde oscuro. Considerada en el pasado subespecie del pito real europeo (Picus viridis), una serie de estudios genéticos concluyeron que, a pesar de su similar aspecto, eran una especie distinta. Además es la especie de carpintero más común en los alrededores de El Campillo.

Pito real captado con la cámara de fototrampeo en los alrededores del CEA El Campillo.

Vuelan a poca altura y de forma ondulante y de todos los pájaros carpinteros son los que más se posan en el suelo buscando hormigueros. También captura insectos en la corteza de árboles y extrae larvas xilófagas (pero solo cuando la madera está podrida ya que su pico no es tan fuerte como el de otras especies). Sin embargo, ¡su lengua puede medir más de 10 centímetros! Estos hábitos alimenticios hacen que sea más fácil escuchar su relincho característico que el tamborileo propio de otros miembros de su familia.

Fuente: Katrina van Grouw

Es el menos forestal de los carpinteros ibéricos, ocupando pequeños sotos fluviales, parques urbanos y zonas agrícolas con árboles aislados o en hileras. Utilizan árboles viejos o secos para construir el nido el cual tardan entre 15 y 30 días en construir. El nido tiene una entrada de unos 6 cm de diámetro que da acceso a un túnel que, a su vez, finaliza en una cámara donde ponen entre 5 y 7 huevos de color blanco que son incubados por ambos progenitores durante 19 días aproximadamente. Llegado el momento de abandonar el nido han de tener cuidado con algunos de sus depredadores como la gineta o el azor.

Nido en un chopo en la senda de la laguna de El Campillo.

Su Estado de Conservación es de Preocupación Menor en la Lista Roja de la UICN de Especies Amenazadas, sin embargo sus poblaciones se encuentran en descenso debido a la intensificación en los usos agrarios y forestales, así como la conversión de pastos en tierras de labor, al reducirse la población de hormigas. Por otro lado, la tala de setos arbolados, bosquetes aislados y sotos fluviales limita los posibles lugares de nidificación. Son poco resistentes al frío, por lo que se pueden provocar grandes mortandades durante algunos inviernos.

Fuentes:

https://www.objetivonaturaleza.com/pito-real-iberico/pito-real

Guía de las Aves de España. Península, Baleares y Canarias. Tercera edición: abril de 2016. Lynx Edicions.

BirdLife International (2021) Ficha de la especie: Picus sharpei http://datazone.birdlife.org/species/factsheet/iberian-green-woodpecker-picus-sharpei

https://www.miteco.gob.es/es/biodiversidad/temas/inventarios-nacionales/pito_real_tcm30-100123.pdf

https://elguadarramista.com/2016/05/21/pito-real-el-senor-de-los-bosques/

Fauna aliada del huerto: sírfidos

Puede que alguna vez, en alguna salida de campo, observando la fauna que merodea entre las flores, te haya sorprendido ver a un insecto volador que parece una mosca disfrazada de avispa o abeja. Si es así, has tenido la suerte de cruzarte con una de las más de 6.000 especies de sírfidos que existen en el planeta, o también conocidos como «moscas de las flores» o «moscas helicóptero».

Ejemplar de mosca cernidora Episyrphus balteatus buscando comida en una flor de estepa blanca.

Pero… ¿qué es un sírfido? Un sírfido es un insecto de la familia de los dípteros (la familia de las moscas y los mosquitos). Como todos los miembros de esta familia, entre otras cosas, tienen sólo un par de alas (ya que las alas posteriores se han reducido a halterios, unas estructuras en forma de maza que permiten la estabilidad y el giro durante el vuelo), una cabeza móvil, unas antenas cortas y unos ojos compuestos grandes. Sin embargo, si nos fijamos en sus colores, parece una avispa ya que su abdomen está cubierto por rayas negras y amarillas. A este mecanismo de parecerse a otro animal que posee estructuras defensivas pero sin tenerlas, se le conoce como mimetismo batesiano. Es decir, los posibles depredadores no les atacan porque piensan que son una abeja o avispa.

Ejemplar sobrevolando nuestra huerta.

Entre otras curiosidades de estos pequeños animales se encuentra su predilección por las flores blancas y amarillas, además de la capacidad de permanecer inmóviles en al aire y de avanzar en cualquier dirección sin mover el cuerpo, sólo con el movimiento de las alas. ¡Fíjate bien porque es impresionante!

Sírfido alimentándose en una flor de la Huerta Calamón.

El ciclo de vida de los sírfidos es como el de cualquier insecto holometábolo, es decir, que realiza una metamorfosis completa pasando de larva a imago (adulto) a través del estado pupa. El hecho de que la larva tenga diferente ecología trófica que el adulto, hace a los sírfidos un doble aliado en el huerto. Por un lado, al igual que las larvas de otros insectos, algunas larvas de sírfidos son grandes depredadoras y se alimentan de uno de los grandes enemigos de la huerta: el pulgón. Por el otro, los adultos se alimentan de néctar y flores ayudando en la polinización de las flores. Así que ya sabes, si ves uno de estos animales sobrevolando tu huerto…¡estás de enhorabuena! Cuídalos y ellos te ayudarán a cuidar de tu cosecha. En nuestra huerta Calamón, hemos tomado nota y tenemos una zona específica para este tipo de animal en nuestro Hotel de Insectos. ¡Ven a visitarla y descubre este curioso artrópodo!

BIBIOGRAFÍA

  • Diversidad de sírfidos (Diptera: Syrphidae) de la Estación Biológica de Torretes (Alicante, España)

Arquitectos del Sureste: Pájaros carpintero

¿Vas paseando por El Campillo y escuchas algo parecido al relinchar de un caballo? ¿O un rápido golpeteo en la madera? ¡Son los pájaros carpinteros! Conocidos también como pitos, picos, picamaderos, picatroncos o torcecuellos, forman parte del orden de aves de los piciformes en dónde se incluyen más de 300 especies divididas en siete familias.

Todos ellos se caracterizan por tener unas adaptaciones evolutivas fascinantes. Presentan fuertes, largos y afilados picos para poder taladrar en la madera y lenguas largas, finas, puntiagudas y con pequeñas cerdas para extraer la comida. Además, sus pies son zigodáctilos, es decir, tienen cuatro dedos, dos hacia adelante y dos hacia atrás, esto les viene muy bien para agarrarse a los troncos y ramas de los árboles donde viven. A esto hay que sumarle su cola corta y cuadrada que les ayuda a conservar el equilibrio durante el golpeteo de las cortezas.

¿Cómo es posible que no se hagan daño? Su cuello es muy rígido por lo que no pueden rotar la cabeza casi 360° como el resto de las aves. Sin embargo, al golpear con fuerza les protege la columna y retienen el cerebro en total sincronización con el golpeteo, absorbiendo el impacto. También les ayuda el hecho de tener un cartílago esponjoso que absorbe cada golpe contra la madera, un músculo que separa la cavidad cerebral del pico y una serie de huesos hioides que se extienden por encima del cráneo y que se encuentran en una funda llena de líquido para poder apretarse o separarse.

Toda esta estructura también tiene la misión de contener su extraordinaria lengua que da toda una vuelta al cráneo, comenzando por los orificios nasales, pasa sobre los ojos, rodea el cerebro y baja hasta la boca, por donde sale, lo que no sucede en otras aves. A partir de la garganta, se bifurca rodeando los huesos de la columna vertebral.

En próximas entradas os hablaremos de las 3 especies que podemos encontrar en el Parque Regional del Sureste: Pito real ibérico (Picus sharpei), el Pico picapinos (Dendrocopos major) y Pico menor (Dendrocopos minor).

AUTOGUIADO «EL CAMPILLO»

Te damos la bienvenida al itinerario autoguiado del recinto del Centro de Educación Ambiental El Campillo. Aquí encontrarás elementos interpretativos que te ayudarán a descubrir los valores ambientales, históricos, y culturales de esta región. Nos encontramos en un entorno privilegiado donde la naturaleza se mezcla con la arqueología y con las tradiciones de otras épocas que todavía perduran ¿Te apetece conocerlo? ¡Empezamos!

Continuando el camino encontrarás en primer lugar el Bosque-cole. Se trata de un bosque de repoblación que nace de la idea de incluir a los más pequeños en el proceso de cuidado y restauración del Parque Regional del Sureste. Todos los árboles y arbustos que podéis observar en la plantación han sido repoblados en colaboración con los centros educativos que nos visitan a diario. Tras realizar una senda interpretativa con actividades integradas que muestran la importancia de los bosques, las especies presentes en El Campillo y el respeto por los mismos, así como la necesidad de preservarlos, se procede a su plantación. El bosque resultante nos ofrece un mosaico de especies arbóreas y arbustivas autóctonas representativas de los diferentes ecosistemas del sureste madrileño. En el mismo podemos encontrar: encina, coscoja, pino carrasco, taray, cornicabra, regaliz, majuelo, escaramujo, jara estepa, lúpulo y madreselva.

Vuelve al camino principal y a continuación dirígete hacia el observatorio de fauna. Entra en silencio y sin hacer ruido… ¡así tendrás más opciones de observar algún animal! Siéntate, disfruta y mira a través de sus ventanas. Puede que al llegar no veas nada pero, se paciente, espera y seguramente en pocos segundos, si eres observador, verás algunas de las especies más comunes. Para ayudarte a identificarlas, tienes encima de la ventana un pequeño panel con dibujos identificativos. ¿Adivinas qué especies has visto?

Al salir gira a tu izquierda y te encontrarás ante una representación de un poblado de los primeros asentamientos humanos de la zona. Estas cabañas muestran cómo vivían las personas hace 4.000 años y pertenecen al Calcolítico (que proviene del griego y significa “chalko” = cobre y “lithos” = piedra) o Edad del Cobre. Este período de la prehistoria se caracteriza por sus grandes avances porque es cuando surge la metalurgia (hay fundición) y las piedras dejan de ser utilizadas al descubrir que el cobre era un material mucho más resistente y funcional. Estas cabañas se construían, generando la estructura de paredes y tejado encajando troncos en forma de vigas, trenzando seguidamente ramas más flexibles y acabando las paredes con adobe (una mezcla de barro y paja con los materiales que encontraban en la zona). En último lugar, se cubría el techo con ramas de taray, escoba u otro tipo de vegetación que estuviera al alcance.

Dejando las cabañas a tu espalda, baja por el camino siguiendo las indicaciones y llegarás a la Huerta Calamón, un lugar multifuncional donde dedicamos espacio tanto a la agricultura como al disfrute estético, pero sobre todo al aprendizaje. En nuestra huerta encontrarás espacios variados donde plantamos hortalizas, frutales, plantas culinarias, especies beneficiosas para la salud, plantas que atraen insectos polinizadores, y también elementos decorativos y graciosos adornos diseñados en nuestros talleres por el público que nos visita. En nuestra huerta didáctica se siguen los principios de la agricultura ecológica; cultivamos fomentando el uso de variedades tradicionales, haciendo asociaciones beneficiosas entre las plantas y rotaciones de cultivo, realizamos nuestro propio compost y fomentamos la fauna auxiliar con flores, plantas melíferas, y hoteles de insectos. Los fines de semana se realizan actividades familiares a las que puedes apuntarte y los grupos escolares lo visitan entre semana, pero si vienes por libre podrás disfrutarlo cualquier día. Y recuerda: la huerta está trabajada con mucho esfuerzo y cariño, por favor, no te lleves sus frutos, y así podremos llevar a cabo más proyectos educativos. 

Si sales de la huerta y subes hacia la izquierda te encontrarás la recreación a tamaño real de una hembra y su cría de la especie Elephas antiquus (o Paleaoxodon antiquus). Este elefante, antepasado directo de los elefantes actuales, vivió en la Comunidad de Madrid desde el Pleistoceno medio hasta el Pleistoceno superior, es decir, desde hace unos 775.000 años hasta hace 126.000 años aproximadamente, durante un periodo interglaciar en el que el clima era templado y predominaba un ecosistema boscoso. 

Estos elefantes llegaron a medir 4,5 metros de altura y a pesar más de 5 toneladas. Las defensas en los elefantes, conocidos generalmente como “colmillos”, podrían llegar a medir 3,5 metros en los machos. Estas defensas no son los colmillos, sino incisivos muy desarrollados que cumplen una función defensiva y alimenticia.

Los restos de esta especie fueron encontrados en 1971 en el yacimiento de Áridos, en las terrazas del Jarama, muy cerca de la Laguna de El Campillo. El yacimiento data de hace 400.000 años y se dividió en dos zonas en las que se encontraron los restos de una hembra de unos 35 años de edad (Áridos I) y a 150 metros de este, los restos de un macho de unos 45 – 50 años (Áridos II), cuyos huesos fosilizados se pueden visitar en el Museo Arqueológico Regional en Alcalá de Henares. Además, en el municipio de Ciempozuelos se encontró la mandíbula de un juvenil de esta especie de elefante de entre 6 y 10 años.

Si vuelves al camino encontrarás la entrada del edificio del Centro El Campillo sutilmente camuflado en el entorno. Se construyó en el año 2.000 teniendo en cuenta las condiciones climáticas, aprovechando los recursos disponibles (sol, vegetación, viento, precipitaciones…) y buscando la adecuada orientación, la disminución del impacto ambiental y paisajístico y el menor consumo energético. Una vez dentro, podrás visitar los diferentes espacios que esconde: 

  • Zona de información general
  • Exposición permanente “Con el Parque: Los valores del Parque Regional del Sureste”
  • Exposiciones temporales
  • Sala de proyecciones
  • Salón de actos
  • Biblioteca de consulta
  • Exposición “Renueva tu energía”

Al abandonar el edificio y continuar por el camino que indica la salida del recinto verás unas vías de tren a la izquierda pertenecientes al Tren de Arganda. El trazado de este histórico ferrocarril fue inaugurado en el siglo XIX debido a la importante producción vinícola de Arganda, la explotación de canteras y sus relaciones comerciales con Madrid.

El primer tramo de sus estrechas vías recorría Madrid, desde el hospital Niño Jesús, hasta Arganda. 

A lo largo de los años se van ampliando tramos llegando a alcanzar, en su máximo recorrido,  Alocén (provincia de Guadalajara). El itinerario proyectaba llegar hasta Caminreal (Teruel), pero debido a la construcción del pantano de Entrepeñas, se procedió al desmantelamiento de las vías, quedando únicamente un tramo entre Vicálvaro y Morata de Tajuña (al sureste de Madrid).

Este tren ha pasado por múltiples cometidos como traslado de viajeros, transporte de delicias del sureste hacia la capital o acarreo de materiales de construcción de las graveras del Valle del Jarama a la fábrica de Cementos Portland. Durante su época de porte de pasajeros, se acuñó la popular frase: “El tren de Arganda, que pita más que anda”, ya que, debido a sus características técnicas, este tren alcanzaba alrededor de los 60 km/h únicamente.

En 1997 se acuerda suspender el tráfico de mercancías y se planea construir un medio de transporte público que conecte Rivas y Arganda con Madrid, a la vista de la ausencia de transportes ferroviarios, de la saturación de la carretera de Valencia y la perspectiva del fuerte incremento de demanda. De esta manera, en abril de 1999 se inaugura la ampliación de la línea 9 de Metro hasta la estación de Arganda del Rey, siguiendo buena parte del trazado del antiguo Tren de Arganda. 

Desde ese momento, la Asociación Vapor Madrid solicitó que se conservara un pequeño tramo del trazado original, desde La Poveda (donde hay un museo ferroviario) hasta la Laguna del Campillo, para así poder realizar exhibiciones con material original restaurado, durante todos los domingos de otoño y primavera.

Con esto damos por finalizada la visita autoguiada por el C.E.A. El Campillo.

¡¡¡Esperamos que hayas disfrutado del recorrido!!!

Vencejo común (Apus apus)

Otra ave insectivora que nos visita con el buen tiempo es el vencejo. De la familia Apodidae (del latín apus-odis, del griego apous (ἀπούς-ἀπόδος: sin pies): que no tiene pies, ápodo). Le define esta característica porque tiene las extremidades inferiores atrofiadas y no se posa, realiza todo su ciclo vital en vuelo.

Se caracteriza por una silueta en forma de arco. Cola corta y ahorquillada. Color uniforme pardo oscuro excepto la cara inferior de las alas que es mas clara y el cuello que es más blanco. Tiene 17 cm de longitud y 45 cm de envergadura. No presenta dimorfismo sexual, y los jóvenes son muy similares a los adultos.

Fuente: https://www.canto-pajaros.es/vencejo-comun/

Se distribuye por toda la Península Ibérica, las Islas Baleares, Ceuta y Melilla, desde abril hasta septiembre aproximadamente.

De naturaleza gregaria, podemos verlos en grupos apretados y ruidosos, también a la hora de alimentarse. Se distribuyen el espacio en vuelo colocándose por encima de golondrinas y aviones, y se alimentan de insectos de máximo 12 cm y sin aguijón y con el método de barrido con la boca abierta.

Al ser insectívoro y estival se trata de un buen aliado para reducir el numero de insectos en verano.

En origen rupícola, actualmente cría casi de forma exclusiva en zonas urbanas, utilizando grietas y huecos de edificios. A la entrada y la salida del nido es el único momento en que se les puede ver posados. Se reproduce entre mayo y julio con puesta de entre 1 y 4 huevos de color blanco. Ambos progenitores incuban y alimentan a la prole hasta los 40-45 días que los pollos abandonan el nido.

Se trata de una especie no amenazada según el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial, pero se observa un declive de sus poblaciones debido a pérdida de lugares de nidificación por reformas en edificios antiguos, la contaminación atmosférica urbana, y el empleo de pesticidas en medios rurales y urbanos. Por todo esto, ha sido elegida ave del año del 2021, título otorgado por Seo/BirdLife, que tiene como objetivo llamar la atención sobre la situación que atraviesan algunas de las especies de aves más amenazadas del país y el deterioro al que año tras año se someten sus hábitats.

A finales de julio y hasta septiembre empiezan a migrar rumbo a África en busca de un invierno más cálido así que si estos días miras hacia el cielo y los ves, despídete de ellos hasta el año que viene.

Fuentes:

http://contenidos.educarex.es/varios/de_ciconia_a_ciguena/4hastahirundinidaexclusive.htm

https://seo.org/

www.miteco.gob.es (Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial).

Galápago leproso (Mauremys leprosa)

Desde mediados de marzo hasta el comienzo del otoño es muy común observar soleándose encima de algún tronco, piedra o vegetación presente en las orillas de la laguna a algún galápago.

Aunque la gran mayoría de ellos son galápagos alóctonos introducidos que se han convertido en especies invasoras, si observamos con detenimiento podremos ver, con suerte, algún individuo de galápago leproso (Mauremys leprosa) una especie autóctona cuyo nombre parece no provenir del hecho de que cuando se solea, las algas que crecen en su caparazón se secan y desprenden aparentando la pérdida de trozos de piel como si tuviera la enfermedad de la lepra, sino de la presencia de pequeñas verrugas que presentan algunos especímenes en su caparazón que también la recuerdan (Schweigger,1812).

Se distribuye desde el suroeste de Europa (España, Portugal y sur de Francia) hasta el noroeste de África (Marruecos, Argelia, Túnez, oeste de Libia, Níger, Mali y sur de Mauritania) en donde habita preferiblemente charcas y arroyos de aguas remansadas y con vegetación de ribera, no siendo tan común en grandes ríos y embalses. Se le puede ver también en aguas poco contaminadas próximas a desagües y zonas agrícolas e industriales.

En los lugares como El Campillo, donde el invierno es duro, se ve obligado a invernar mientras que en algunas zonas del norte de África puede mantenerse activo todo el año.

Con un tamaño medio de 20 centímetros de largo (puede llegar hasta más de 30 centímetros), este quelonio es un excelente nadador adaptado morfológicamente a su vida en el medio acuático, tiene el caparazón de color entre verde oliváceo y pardo con manchas pardo rojizas y el peto (parte de abajo) amarillento cremoso con manchas marrón oscuro. La piel, fundamentalmente la del cuello, tiene un diseño de rayas anaranjadas o amarillas sobre fondo verde oscuro.

Fundamentalmente carnívoro en sus primeros años de vida, se alimenta de insectos, larvas, peces, gusanos, moluscos e incluso carroña y va incorporando algo de materia vegetal según va creciendo.

La época de apareamiento y reproducción comienza poco después de la activación tras el invierno. Durante el cortejo, el macho nada alrededor de la hembra y comienza a sacudir o batir sus extremidades delanteras frente a la cara de la hembra. La hembra continuará nadando hacia el macho y si acepta su proposición, comenzarán el apareamiento; en caso contrario puede iniciarse una pelea entre ambos. Varias semanas después del apareamiento, la hembra saldrá fuera del agua buscando un lugar donde poner los huevos. Una vez localizado, excavará un hoyo con sus patas traseras y depositará ahí los huevos donde permanecerán casi tres meses hasta su eclosión.

Era una especie relativamente común que ha pasado a categoría “Vulnerable” debido a la destrucción, alteración, contaminación y fragmentación del hábitat; desecación de masas de agua; captura accidental y furtivismo ya sea para comercio, mascotismo, consumo o fabricación de objetos ornamentales; y la presencia de galápagos exóticos con los que compite por alimentos y lugares para solearse.

Si quieres disfrutar de esta especie, visita nuestro observatorio porque suele ser común ver a algún individuo soleándose entre individuos de especies exóticas. ¿Serás capaz de diferenciarlo?

Información:

http://www.vertebradosibericos.org/reptiles/identificacion/maulepid.html

Atlas y Libro Rojo de los Anfibios y Reptiles de España

Reptiles y anfibios. Guía de campo. Nicholas Arnold y Denys Ovenden. Editorial Omega.

Estepas cerealistas

Cuando paseas por el Parque Regional del Sureste puedes disfrutar de 5 ecosistemas diferentes, bosque mediterraneo, bosque de ribera, cortados yesíferos, humedales y las estepas cerealistas. Este último, dedicado tradicionalmente al cultivo de cereales de secano, en su mayoría cebada y trigo, se considera paisajes culturales y representa el paisaje agrario más característico de nuestra Comunidad. En el sureste madrileño se caracterizan por ser suelos poco desarrollados y estar compuestos por materiales básicos como margas y yesos, éstos en zonas más cercanas a los cortados, que les confieren el aspecto grisáceo y en consecuencia son bastante impermeables y salinos; y también mezclas con otros materiales en las zonas más cercanas a los valles. Estas características tan peculiares les otorgan un elevadísimo valor ambiental.

En estos lugares la vegetación es escasa, sin presentar árboles ni arbustos, y es habitual encontrar plantas ruderales en lindes debido a la acción humana. Al tratarse de suelos poco desarrollados las plantas desarrollan adaptaciones. Un ejemplo son las espinas, que se encuentran en multitud de especies de cardo, o por ejemplo en la aulaga (Genista scorpius), También podemos encontrar multitud de especies de margaritas y varias especies de lino.

Dentro de la fauna esteparia presente, son las aves las mas características del ecosistema. Entre las especies que se pueden encontrar están: sisón (Tetrax tetrax), alcaraván (Burhinus oedicnemus), avutarda (Otis tarda), ortega (Pterocles orientalis), ganga común (Pterocles alchata), cogujada común (Galerida cristata), terrera común (Calandrella cinerea), calandria (Melanocorypha calandra), perdiz roja (Alectoris rufa), codorniz (Coturnix coturnix), alcaudón real (Lanius excubitor), collalba gris (Oenanthe oenanthe), aguilucho cenizo (Circus pygargus) y cernícalo primilla (Falco naumanni), estas 2 ultimas ya muy escasas.

Los mamíferos presentes son: ratón de campo (Apodemus sylvaticus), zorros (Vulpes vulpes), liebres (Lepus granatensis), conejos (Oryctolagus cuniculus), comadrejas (Mustela nivalis) y lirones caretos (Eliomys quercinus).

También podemos encontrar reptiles en las zonas soleadas y claros. Podremos apreciar lagartija cenicienta (Psammodromus hispanicus), lagarto ocelado (Timon Lepidus) y culebra bastarda (Malpolon monpessulanus) que se alimentan de multitud de especies de insectos: mariposas, escarabajos, saltamontes, mantis, escorpiones, insectos palo… también presentes en este ecosistema.

Además del cultivo tradicional de cereales, estos lugares son aprovechados para realizar prácticas ganaderas como el pastoreo de ovinos. Todo ello combinado con aprovechamiento cinegético de caza menor de perdiz, liebre y conejo.

Las amenazas que afectan a estos ecosistemas son el furtivismo, transformación del hábitat, accidentes con cosechadoras y tendidos.

Fuentes:

El parque Regional del Sureste Madrileño. Ed. 1998. Comunidad de Madrid.

www.seo.org

www.pixabay.com

Agentes forestales en la Comunidad de Madrid

Desde hace mucho tiempo existe un conjunto de profesionales que ha protegido la naturaleza y que en función de las etapas de nuestro país ha ido cambiando su denominación (Guardas de Campo y Monte, Guardería Rural, Capataces de Cultivo…). Pero no es hasta 1971 cuando se crea el ICONA (Instituto Nacional para la Conservación de la Naturaleza), este organismo autónomo crea su propia guardería, la Guardería Forestal del Estado, donde se integran los agentes forestales. Es a partir del 1978 cuando pasan a llamarse Agentes Forestales.

Desde hace más de 140 años estos profesionales están al servicio de los ciudadanos para servir y proteger la naturaleza. La mayoría de sus actuaciones son en el medio natural aunque en ocasiones también dan servicio en pueblos y ciudades de la región. En Madrid disponemos de 17 oficinas comarcales, de las cuales la número 8, ubicada en San Martín de la Vega es la encargada de dar servicio en el Espacio Natural Protegido el Parque Regional del Sureste.

El Cuerpo de Agentes Forestales de la Comunidad de Madrid se creó el 27 de marzo de 2002 a través de la Ley 1/2002. En esta ley se atribuye a los agentes las funciones de policía, custodia y vigilancia de la flora, fauna, patrimonio artístico, arqueológico… En definitiva, son los encargados de proteger y hacer que se proteja el medio natural, nuestra naturaleza. De las cuatro estaciones, la primavera es la que suele dar más trabajo. En el mes de mayo de 2021 el 70% de sus avisos fueron para atender a animales heridos o que estaban fuera de su hábitat

Entre todas las funciones arribas ya comentadas, también se encuentra la de divulgación y Educación Ambiental donde el Centro El Campillo ha tenido la oportunidad de compartir diferentes actividades con los Agentes Forestales. El 1 de junio de 2019 nos acompañaron en nuestra Feria por el Día Mundial del Medio Ambiente mostrándonos los aparejos que utilizan contra las especies exóticas invasoras. En octubre del 2019 estuvieron presentes en el V Encuentro de Equipamientos de Educación Ambiental, donde hicieron un teatro-foro en el que representaron los conflictos ambientales y sociales a los que se enfrentan y la manera de mediarlos.

En definitiva, los Agentes Forestales están para prestar atención a la ciudadanía en materia de medio ambiente. Aunque disponga de diferentes oficinas comarcales podrás contactar con ellos a través del 1-1-2 (ellos ya se encargarán de pasar el aviso) y si tu cuestión es referente al Parque Regional del Sureste puedes contactar con ellos a través del teléfono 91 895 82 73 o en el correo electrónico 008sureste@madrid.org.

Fuentes consultadas:
– Facebook Agencia de Seguridad y Emergencias Madrid 112
– Asociación Española de Agentes Forestales y Medioambientales
https://www.comunidad.madrid/servicios/seguridad-emergencias/cuerpo-agentes-forestales