Agentes forestales en la Comunidad de Madrid

Desde hace mucho tiempo existe un conjunto de profesionales que ha protegido la naturaleza y que en función de las etapas de nuestro país ha ido cambiando su denominación (Guardas de Campo y Monte, Guardería Rural, Capataces de Cultivo…). Pero no es hasta 1971 cuando se crea el ICONA (Instituto Nacional para la Conservación de la Naturaleza), este organismo autónomo crea su propia guardería, la Guardería Forestal del Estado, donde se integran los agentes forestales. Es a partir del 1978 cuando pasan a llamarse Agentes Forestales.

Desde hace más de 140 años estos profesionales están al servicio de los ciudadanos para servir y proteger la naturaleza. La mayoría de sus actuaciones son en el medio natural aunque en ocasiones también dan servicio en pueblos y ciudades de la región. En Madrid disponemos de 17 oficinas comarcales, de las cuales la número 8, ubicada en San Martín de la Vega es la encargada de dar servicio en el Espacio Natural Protegido el Parque Regional del Sureste.

El Cuerpo de Agentes Forestales de la Comunidad de Madrid se creó el 27 de marzo de 2002 a través de la Ley 1/2002. En esta ley se atribuye a los agentes las funciones de policía, custodia y vigilancia de la flora, fauna, patrimonio artístico, arqueológico… En definitiva, son los encargados de proteger y hacer que se proteja el medio natural, nuestra naturaleza. De las cuatro estaciones, la primavera es la que suele dar más trabajo. En el mes de mayo de 2021 el 70% de sus avisos fueron para atender a animales heridos o que estaban fuera de su hábitat

Entre todas las funciones arribas ya comentadas, también se encuentra la de divulgación y Educación Ambiental donde el Centro El Campillo ha tenido la oportunidad de compartir diferentes actividades con los Agentes Forestales. El 1 de junio de 2019 nos acompañaron en nuestra Feria por el Día Mundial del Medio Ambiente mostrándonos los aparejos que utilizan contra las especies exóticas invasoras. En octubre del 2019 estuvieron presentes en el V Encuentro de Equipamientos de Educación Ambiental, donde hicieron un teatro-foro en el que representaron los conflictos ambientales y sociales a los que se enfrentan y la manera de mediarlos.

En definitiva, los Agentes Forestales están para prestar atención a la ciudadanía en materia de medio ambiente. Aunque disponga de diferentes oficinas comarcales podrás contactar con ellos a través del 1-1-2 (ellos ya se encargarán de pasar el aviso) y si tu cuestión es referente al Parque Regional del Sureste puedes contactar con ellos a través del teléfono 91 895 82 73 o en el correo electrónico 008sureste@madrid.org.

Fuentes consultadas:
– Facebook Agencia de Seguridad y Emergencias Madrid 112
– Asociación Española de Agentes Forestales y Medioambientales
https://www.comunidad.madrid/servicios/seguridad-emergencias/cuerpo-agentes-forestales

Museo Paleontológico de Castilla La Mancha

Inaugurado en marzo de 2015, este museo situado en la ciudad de Cuenca, no ha parado de crecer y aumentar su colección en sus 6 años de vida hasta albergar en la actualidad más de 34.000 piezas procedentes de excavaciones paleontológicas de Castilla-La Mancha y de las cuales el 95% son piezas originales.

Aunque la misión fundamental del MUPA es la conservación, protección, documentación y exposición ordenada de los fondos paleontológicos que integran su colección estable; también pretende, entre otras cosas: facilitar el acceso a todo tipo de público, con especial atención a los estudiantes de Castilla-La Mancha; la dinamización social y cultural de la sociedad conquense y castellano-manchega; y la elaboración y realización de productos culturales y educativos.

El Museo tiene una parte exterior y otra interior. La interior está organizada en 11 zonas. La primera de ellas es el pasillo de entrada en donde, gracias a una línea del tiempo y un árbol filogenético, se descubre en qué momento aparecen y desaparecen los diferentes grupos de seres vivos. También se puede observar un mapa con todos los yacimientos paleontológicos de Castilla-La Mancha.

A través de las 8 zonas siguientes se realiza un viaje que comienza hace 550 millones de años (Paleozoico) y finaliza en el Pleistoceno pasando por el Mesozoico y el Cenozoico. Las zonas más llamativas seguramente sean las dedicadas al Mioceno (donde pueden verse réplicas de ejemplares y esqueletos de mamíferos de este período geológico), la del Pleistoceno (en la que se representada una escena de caza de neandertales de un elefante) y la de los dinosaurios (con diferentes réplicas de especies de estos animales).

Las dos últimas salas están dedicadas íntegramente a los principales yacimientos con dinosaurios de Castilla-La Mancha: Las Hoyas (Cretácico Inferior, 125 millones de años) y Lo Hueco (Cretácico Superior, 72 millones de años). En estas salas podrán descubrirse las especies y los ecosistemas presentes a través de láminas, fósiles, vídeos y reconstrucciones.

Una de las especies más importantes es la de Concavenator corcovatus cuyo nombre significa “cazador de Cuenca jorobado” debido a que solo se han encontrado fósiles de esta especie en esta provincia y a que tiene dos vértebras extremadamente altas delante de las caderas que los científicos apuntan a que formaban una cresta soportando posiblemente una especie de joroba.

Por último estaría la zona exterior, para cuya visita no hace falta tener entrada. Esta es una zona ajardinada con charcas para anfibios y un recorrido en la que están presentes réplicas de varias especies de dinosaurios y desde la cual se puede disfrutar de una buena panorámica de la ciudad de Cuenca y su casco histórico.

Así que ya sabes, este verano, si vas a Cuenca no puedes perderte este magnífico museo, seas amante de los dinosaurios o no.

Información:

http://www.turismocastillalamancha.es/patrimonio/museo-de-paleontologia-de-castilla-la-mancha-26861/descripcion/

Golondrina común (Hirundo rustica)

El verano no es solo sinónimo de calor, sino también de vacaciones y, por supuesto, moscas y mosquitos. Y entre los grandes aliados naturales para combatir a estos molestos insectos se encuentra una de las aves estivales más comunes y conocidas de nuestro país: la golondrina.

Este acrobático pájaro de 18 cm de longitud, 33 cm de envergadura y tan solo 20-25 gramos de peso, aunque también se alimenta de hormigas voladoras, avispas, chinches, pequeños escarabajos y otros insectos voladores, gracias a vuelos de persecución a baja altura, puede llegar a comer hasta 850 moscas y mosquitos al día gracias a su corto y ancho pico.

Adulto vigilando el nido.

Para reconocerla y diferenciarla de otras aves a simple vista parecidas (aviones, vencejos y su pariente la golondrina daúrica) tendremos que fijarnos en su cola larga y ahorquillada negra con manchas blancas y rectrices externas muy alargadas, collar pectoral oscuro, su frente y garganta de color rojo, su vientre blanco crema y su dorso negro con reflejos azules metálicos en la parte superior.

Individuo descansando en una rama.

De las 6 subespecies que existen en el mundo, es la subespecie Hirundo rustica rustica la que llega a nuestras latitudes, haciéndolo a partir del mes de marzo, y permanece junto a nosotros hasta final de verano (aunque la llegada cada vez se está produciendo antes por el cambio climático y las fechas varían en función de la zona de la Península en la que nos encontremos).

Los machos, que llegan primero, vuelven al nido donde criaron la temporada anterior y esperan a su pareja (son monógamos) para, entre ambos, restaurarlo o volverlo a construir. Esto lo consiguen gracias al uso de barro, paja y saliva de su boca que van juntando bolita a bolita hasta formar un medio cuenco que cuelga de alguna pared pegado al techo. Suelen construirlo en edificaciones tanto urbanas como campestres (cuadras, porches, aleros de tejados, casas, etc.) con zonas abiertas en los alrededores (vegas, pastizales, campiñas, etc.).

La hembra realiza una puesta formada por unos 4-5 huevos de color crema y con pintas rojizas que incuba durante alrededor de 15 días. Tras la eclosión, los pollos son alimentados por ambos progenitores durante unos 22-25 días hasta que abandonan el nido. La independencia de los pollos da paso a una nueva puesta de la hembra que puede llegar a poner hasta 3 en cada temporada reproductora.

Pollos en un nido construido en nuestro edificio.

Para poner de manifiesto el acusado descenso de sus poblaciones (30 %) fue nombrada Ave del Año en 2014. Los motivos que causaron esta pérdida fueron: el uso de pesticidas en agricultura (que elimina sus fuentes de alimentación y afectando así su capacidad de reproducción) y el despoblamiento rural, el abandono de los usos tradicionales y los nuevos estilos de arquitectura que provocan la pérdida de lugares adecuados para anidar.

En El Campillo, les encanta sobrevolar la laguna buscando insectos de los que alimentarse o realizar vuelos rasantes para coger agua para beber. Así que ya sabes, si quieres disfrutar de ellas, vente con tus prismáticos, localiza un buen sitio para sentarte… ¡y a observar a las golondrinas!

Información:

“Aves de España”. Eduardo de Juana yjuan M. Varela.

Guía de campo de las aves de España y Europa. Rob Hume. Ediciones Omega.

Abejaruco europeo (Merops apiaster)

Desde hace unas semanas, en los alrededores del centro El Campillo, ya se puede escuchar un característico reclamo ¡son los abejarucos que lo emiten constantemente mientras vuelan! Se trata de un ave estival que cada primavera regresa de su lugar de invernada, África. Lo podemos encontrar por toda la Península excepto en el norte. Con suerte, podremos verlo descansar posado en la rama de un árbol y casi nunca en el suelo, pero lo más habitual es verlo realizando su vuelo acrobático.

Su longitud es de apenas 30 cm, sin embargo, es una de las aves más vistosas debido a su exótico colorido. Posee tonos rojizos, amarillos y verdes en sus partes dorsales, azul verdoso en zonas inferiores y ojos rojos. Muy llamativo también su cuello amarillo delimitado por un “collar” y un antifaz negros. El dorso de los machos es más oscuro y brillante, las alas y el obispillo de las hembras es más verdoso y los jóvenes tienen el iris marrón y con la línea negra del cuello poco definida.

Posee un pico largo, fino y algo curvado que utiliza para capturar en vuelo abejas y otros insectos de gran tamaño como avispas o libélulas, siendo inmunes a las picaduras, aunque a veces les quita el aguijón rozándolos contra un tronco o una roca antes de engullirlos.

Fuente: Pixabay

Puede criar tanto de forma aislada, como en grandes colonias. En el Parque Regional del Sureste aprovecha los taludes del bosque de ribera, humedales y cortados para excavar túneles de hasta dos metros para nidificar. Con un agujero circular de entrada y al fondo un ensanchamiento, el túnel es siempre recto y permite la visión del exterior. Lo suelen construir entre la hembra y el macho en unas dos semanas, utilizan el pico y las patas para sacar tierra, la parte de la punta del pico que se les desgasta durante los trabajos de excavación vuelve a crecer posteriormente. En ocasiones hacen varios nidos como estrategia para distraer a los depredadores, como pueden ser zorros o culebras.

Tienen una única puesta al año con entre 4 y 7 huevos incubados por los dos progenitores durante aproximadamente 20 días. Los pollos suelen nacer con una diferencia de edad igual al retardo en la puesta de cada huevo. Por este motivo, se da una estrategia típica de rapaces que consiste en que los pollos nacidos antes, más grandes, se impones a sus hermanos a la hora de recibir el alimento. Esto supone que su supervivencia esté muy condicionada por la abundancia de alimento

Aunque no es una especie amenazada, el paulatino descenso en las poblaciones de abejas y otros insectos supone un factor preocupante, entre otras cosas, debido al uso de pesticidas en la agricultura. Además, a veces son perseguidos por los apicultores, que no están muy conformes con los hábitos alimenticios del abejaruco.

Por otro lado, su conservación está muy condicionada a la presencia de lugares adecuados para nidificar, por lo que podríamos decir que se ha beneficiado de la construcción de edificios y carreteras, puesto que las graveras y terrenos excavados le facilitan más bancos artificiales de arena de los que encontraría en la naturaleza para criar. Esto también genera inconvenientes, ya que se están perdiendo grandes colonias, debido a las molestias ocasionadas por la expansión urbanística y el turismo.

Fuentes:

Guía fotográfica de los galápagos alóctonos de la laguna de El Campillo.

Con la llegada del buen tiempo, los reptiles empiezan a dejarse ver en la naturaleza. Muchos de ellos tomando el sol para calentar su cuerpo ya sea encima de una piedra o un tronco. Entre otros, nos referimos a los galápagos que desde hace algunas semanas pueden verse desde el observatorio de nuestro recinto. Lamentablemente para la naturaleza, de todas las especies que podemos ver, tan solo una es autóctona (el galápago leproso), mientras que las otras son especies invasoras que fueron introducidas en los ecosistemas por sus dueños cuando se cansaron de tener en casa. Aquí os dejamos unas fotografías para que podáis identificarlas si os las encontráis en alguna jornada de campo por el Parque Regional del Sureste. Ya hablaremos de cada una de las especies en el futuro.

Género Trachemys

De este genero podemos encontrar 3 subespcies de la especie Trachemys scripta: T.s.scripta, T.s.elegans y T.s.Troosti. Pueden hibridar entre ellas llegando a confundirse y dificultando su identificación. Los machos viejos se oscurecen volviéndose casi melánicos.

Género Pseudemys

Género Graptemys

Presentan quillas en el caparazón. Son conocidas como tortugas mapa.

Iremos actualizando esta entrada con más fotografías y con las especies que vayamos observando.

Agradecemos a Enrique Ayllón López de la Asociación Herpetológica Española por la identificación de las especies y los comentarios para diferenciarlas.

Sierra do Xistral. Lugo

La “Serra do Xistral” es un macizo montañoso situado al norte de la provincia de Lugo que separa la Terra Cha del mar Cantábrico. Alcanza su cota máxima en O Cadramón a 1056 metros de altura.

Esta sierra es un Lugar de Importancia Comunitaria (LIC) perteneciente a la Red Natura 2000 y está declarada Espacio Natural Protegido. Es la zona de Galicia que menos sol recibe y la frecuente nubosidad que se da en ella deja constantes precipitaciones a lo largo del año. Además, la presencia habitual de viento, el conocido como xistra, un viento húmedo y gélido que roza las cumbres, convierte a esta zona en un lugar propicio para el aprovechamiento eólico. En 2002 este lugar se incluyó en la zona núcleo de la Reserva de la Biosfera Terras do Miño.

La gran extensión de los hábitats de brezales húmedos y de turberas en la Serra do Xistral, ha motivado que el territorio incluido en esta ZEC Serra do Xistral  haya sido calificado como el conjunto turberas y brezales húmedos de mayor valor para la conservación de la biodiversidad del noroeste ibérico. Concretamente, las turberas de cobertor presentes en la sierra no tienen comparación en el sudoeste europeo.

Distintas imágenes de la sierra

Pero en esta sierra también existe el gran problema con el que nos encontramos en las zonas rurales como es el progresivo abandono de los usos tradicionales, principalmente el pastoreo, lo que da lugar a alteraciones en la composición y configuración del paisaje, la degradación de los hábitats ligados a la actividad humana, el cambio climático y las difíciles condiciones de las áreas de montaña que conllevan una pérdida paulatina de la población.

La Serra do Xistral se caracteriza por la presencia de ganadería extensiva en convivencia con caballos salvajes, conocidos comúnmente con el nombre de “bestas”. La continuidad del aprovechamiento tradicional de estos animales favorecerá la conservación de los hábitats y, a la vez, la preservación de una población de caballos endémica del noroeste peninsular.

Los caballos (Equus ferus sp.) y los lobos (Canis lupus signatus) conviven desde hace siglos y forman junto con los brezales un trinomio difícil de separar, demostrando que las prácticas agrarias de bajo impacto se tornan necesarias para los ecosistemas de estas tierras.

Habitan mamíferos como el gato montés (Felis sylvestris), el zorro común (Vulpes vulpes) y la nutria europea (Lutra lutra), aves como el buitre leonado (Gyps fulvus), el alcaudón real (Lanius meridionalis) y la curruca rabilarga (Sylvia undata), aunque difíciles de ver si nos paseamos por estas sierras, lo que encontramos son sus rastros.

Entre la vegetación destacar especies autóctonas propias de los bosques gallegos como acebos (Ilex aquafolium), robles (Quercus robur) y grandes brezales húmedos con distintas especies (Erika mackayana, Calluna vulgaris), cabe destacar la presencia de algodón de los pantanos (Eriophorum angustifolium) presente en las turberas.

Vídeo YouTube mamíferos de la Serra do Xistral (Proyecto Rebinxe)

Fuentes:

https://www.lifeincommonland.eu/serra-do-xistral

https://www.fundacionendesa.org/es/premios-innovacion-educativa/a201907-proxecto-rebinxe

Grandes migraciones en mamíferos

Aunque seguramente sean las aves los animales que por antonomasia  realizan las migraciones más conocidas por su capacidad para volar, entre los mamíferos también encontramos especies que realizan largas migraciones.

Por ejemplo, muchas especies de ballenas realizan viajes migratorios de miles de kilómetros por los mares y océanos de todo el mundo buscando alimento y lugares seguros para parir que nada tienen que envidiar a los de las aves.

Es el caso de la yubarta (Megaptera novaeangliae), también llamada ballena jorobada. Sus zonas principales de alimentación están en las altas latitudes lindantes con los polos donde pasan el verano. Tras el período de alimentación y engorde en estas zonas, cuando las aguas empiezan a congelarse, migran a zonas más ecuatoriales con aguas más cálidas y resguardadas donde reproducirse y criar tras un viaje de 5.000 km a través del océano abierto durante el cual pasan por zonas de alimentación para ir reponiendo fuerzas. Hay poblaciones de esta especie tanto en el hemisferio norte como en el sur, por lo que el verano y el invierno varía en función del hemisferio que habitan.

En tierra, son los grandes herbívoros pastadores a lo largo y ancho del planeta los que recorren largas distancias en busca de pastos para alimentarse.

La más famosa de estas migraciones es, quizás, la que acontece cada año en África entre el Parque Nacional del Serengueti (Tanzania) y la Reserva Masai Mara (Kenia) y es realizada por enormes manadas de ñúes de barba blanca (Connochaetes taurinus) junto a gacelas de Thomson (Eudorcas thomsonii) y cebras (Equus zebra).

Cada año, hasta 1,5 millones de ñúes, realizan una migración circular en el sentido de las agujas del reloj siguiendo las lluvias para encontrar hierba baja que comer, agua y minerales. Los animales abandonan las llanuras de hierba baja del sureste del Serengueti a medida que la estación lluviosa llega a su fin (enero-febrero) dirigiéndose al noreste, hacia el lago Victoria. En junio llegan a los pastos de transición para, a continuación, girar al norte hacia el Massai Mara donde pasan la estación seca (julio-octubre), antes de volver al sur en noviembre para completar el ciclo.

Por su parte, en el norte de América, el caribú (Rangifer tarandus caribou) realiza una de las migraciones anuales más duras de entre todos los mamíferos terrestres. Sus manadas pueden llegar a estar formadas por miles de individuos y recorrer 5.000 km entre el viaje de ida y vuelta, corriendo hasta a 80 km/h.

Migran entre las zonas de cría de primavera y verano y las de alimentación en invierno, obligados por la disponibilidad de plantas de la tundra. En verano las manadas se refugian de las moscas y los mosquitos en zonas costeras ventosas, mientras que en invierno se desplazan a bosques boreales subárticos donde la capa de nieve es menor que en la tundra abierta.

Pareja de caribúes junto a un lago helado. Fuente: nationalgeographic.es

Pero entre los mamíferos también se encuentran especies voladoras: los murciélagos. Y entre los murciélagos hay especies frugívoras (es decir, que se alimentan de frutas) que necesitan recorrer centenares de kilómetros en busca de frutos de los que alimentarse.

Es el caso del panique de las palmeras (Eidolon helvum), un quiróptero africano que sigue las lluvias anuales hacia el norte hasta el África subsahariana antes de regresar al sur al final de la época lluviosa. Su viaje desempeña un papel vital en la dispersión de semillas de especies de árboles de gran importancia económica en la zona.

Fuentes consultadas:

http://www.kenialogy.com

http://www.nationalgeographic.es

“Vida Animal”. Editorial: Pearson, Autor: Charlotte Qhlembroek

Cigüeñuela común (Himantopus himantopus)

Seguramente la más grácil y elegante de las aves limícolas presentes en el Parque Regional del Sureste sea la cigüeñuela (Himantopus himantopus). Sus largas patas rojizas, su negro pico largo y fino, su cuerpo blanco, un píleo con un variable tamaño de color negro, sus alas oscuras (parduzcas en el caso de la hembra, negras con iridiscencias en el macho) y su característico caminar, la convierten en un ave inconfundible.

Fundamentalmente estival y con tan solo unas cuantas decenas de parejas en el Parque Regional del Sureste, aunque con poblaciones invernantes en el sur peninsular, le gusta vivir en aguas someras de masas acuáticas naturales (deltas, lagunas costeras, lagos poco profundos, marjales, márgenes de ríos e isletas de sustrato arenoso con poca vegetación), pero también se la puede observar en ambientes antropizados (arrozales, salinas, zonas de regadío).

Su alimentación carnívora se basa fundamentalmente en invertebrados acuáticos, en su mayoría insectos, que captura a través de rápidos picotazos mientras están posadas en la lámina de agua, sobre la vegetación o bajo esta, incluso en vuelo.

La reproducción comienza generalmente a finales del mes de abril. Tras el cortejo y la cópula, cada hembra pone cuatro huevos de color ocre pálido en un sencillo nido junto a otros nidos de la especie, ya que cría en colonias de número variable. En poco menos de un mes los huevos eclosionan y de ellos nacen pollos que en nada se parecen a los adultos ya que presentan una coloración marrón jaspeada en la parte superior del cuerpo. Las crías se desarrollan en unos 30 días llegando a alcanzar 35 cm de longitud y una envergadura de hasta 83 cm en tamaño adulto.

La especies está incluida en el Listado de Especies Silvestres de Régimen de Protección Especial del Ministerio, además de ser objeto de protección del Convenio de Bonn de especies migratorias. Como el resto de especies limícolas o aves ligadas a humedales, la principal amenaza que se cierne sobre la especie es la degradación y desaparición de los humedales. Además, sus poblaciones se están viendo afectadas por la depredación por parte de perros y ratas y por el uso de sustancias tóxicas en agricultura.

Fuentes:

Sociedad Española de Ornitología

www.vertebradosibéricos.com

“Guía de la Naturaleza en el Parque Regional del Sureste”. Grupo NAUMANI. 2005.

“Guía de campo de las aves de España y Europa”. Rob Hume. Ediciones Omega. 2002.

Procesionaria del pino (Thaumetopoea pityocampa Schiff)

Seguramente hayas oído hablar de la tan “temida” procesionaria, de su “peligrosa” presencia en parques infantiles o de los “daños” provocados a mascotas y personas que han creado una fama demasiado alarmante. Lo hayas oído o no, seguramente nunca te has parado a pensar qué animal es.

La procesionaria del pino (Thaumetopoea pityocampa Schiff) es un insecto del orden Lepidóptera (comúnmente conocidos como mariposas) que podemos encontrar en zonas donde abundan los pinares, como por ejemplo en la Dehesa El Carrascal del Parque Regional del Sureste en Arganda del Rey.

Procesión

Procesión que realizan cuando se van a enterrar. Consejería de Fomento y Medio Ambiente. Centro de Sanidad Forestal de Calabazanos.

Este insecto realiza una metamorfosis completa, es decir, experimenta cuatro fases diferentes: puesta, oruga, crisálida y adulto. Vamos a empezar a describir la primera fase del proceso; la puesta la realiza la hembra envolviendo dos acículas de la misma vaina con unas escamas doradas que tiene en su abdomen. Los huevos son blanquecinos, esféricos y duros. Las orugas que salen de estos huevos experimentan 5 estadios larvarios y es en el tercero en el que desarrolla sus pelos urticantes, característica principal de esta especie. Estos pelos son desprendidos por las larvas cuando se sienten amenazadas pudiendo provocar irritaciones o urticaria. 

Presentan una coloración parda con pelos blanquecinos. Cuando la oruga se entierra a unos 15 centímetros de profundidad, crea un capullo de forma ovoide muy urticante. El insecto adulto es una mariposa, en el que la hembra es algo mayor que el macho. Sus alas son de color grisáceo y su tórax es piloso.

Macho y puesta de procesionaria

Adulto macho y típica puesta sobre las acículas. Fuente: Consejería de Fomento y Medio Ambiente. Centro de Sanidad Forestal de Calabazanos.

La procesionaria generalmente realiza un ciclo anual, aunque puede alargarse debido a la diapausa (estado fisiológico de inactividad, gracias al cual se adapta a las temperaturas más frías). Su desarrollo está claramente condicionado a las temperaturas de la zona en la que se encuentre. Los adultos empiezan a aparecer a partir del mes de julio y pueden estar en vuelo aproximadamente dos meses. La puesta puede tardar en eclosionar de 30 a 40 días.

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Defoliaciones provocadas por la procesionaria. Fuente: Consejería de Fomento y Medio Ambiente. Centro de Sanidad Forestal de Calabazanos.

Tal y como hemos empezado hablando, este insecto es famoso por los daños que causa al ser humano y a sus mascotas, pero en pocas ocasiones somos conscientes de que también puede suponer un problema en los árboles. Su presencia puede provocar defoliaciones (caída prematura de las hojas de los árboles), lo que en ocasiones conlleva a una disminución del crecimiento del árbol, por lo que afecta más a pinos jóvenes.

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Trampa de feromonas en la Dehesa El Carrascal.

Al caminar por zonas de pinares habrás visto colgado de los pinos una especie de “jaula” con una bolsa de plástico colgada y te habrás preguntado qué es y para qué sirve; pues bien, es una trampa con feromonas que se coloca para controlar los niveles de infestación, captura a los machos de la mariposa, evitando así que se reproduzcan y que se extienda. Además, con ella podemos conocer el número de adultos presentes en esa zona durante ese año y la cantidad de puestas que se van a realizar.

Ahora que ya conocemos su ciclo vital y las zonas zonas donde es más común (zonas de pinares), podemos adaptar nuestros hábitos para así reducir los riesgos, hacia las personas o hacia nuestras mascotas.

Bibliografía:

  • Documento divulgativo: https://www.benavente.es
  • Plagas y enfermedades de las masas forestales extremeñas. La procesionaria del pino (Thaumetopoea pityocampa Den. Schiff) Junta de Extremadura. Consejería de Industria, Energía y Medio Ambiente. Manual para la evaluación de los niveles de infestación en rodales de seguimiento.
  • Thaumetopoea pityocampa. Consejería de Medio Ambiente. Junta de Andalucía.

Avutarda (Otis tarda)

Tal y como ya os contamos en una de las entradas en nuestro blog, en el Parque Regional del Sureste podemos, con un poquito de suerte, observar al ave voladora más pesada: la avutarda (Otis tarda). Un ave inconfundible, tanto por su gran tamaño (el macho, más grande que la hembra, puede llegar a pesar 20 kg), como por su plumaje con tonos pardos, rojizos y dorados que tanto el macho como la hembra poseen (siendo el plumaje de las hembras algo más apagado).

Avutarda común (Otis tarda). Fuente: seo.org

Su hábitat está ligado a las extensas llanuras cerealistas y grandes campos de labor, zonas desarboladas, llanas y dedicadas al cultivo de cereales de secano. Por eso en el Parque Regional del Sureste la podemos observar, por ejemplo, en las estepas cerealistas de Pinto.

Su alimentación depende de la estación del año en la que se encuentren. En primavera y verano consumen grandes cantidades de insectos (saltamontes, grillos…) acompañando la dieta de brotes y semillas. En otoño e invierno se alimentan generalmente de leguminosas y de manera puntual pueden comer algún pequeño vertebrado, tales como lagartijas o roedores.

La búsqueda de la pareja idónea para llevar a cabo la reproducción es un aspecto fundamental, es por ello que las aves llevan a cabo diferentes estrategias de reproducción.

En el caso de las avutardas, el sistema de reproducción se denomina “lek agregado”, esto significa que los machos eligen un territorio idóneo para agruparse y estar disponibles y visibles para que las hembras seleccionen al macho idóneo y copular con él. Para ser seleccionados, los machos desarrollan unas plumas duras y tiesas que salen de su mandíbula inferior llamados “barbones” y emiten algunas vocalizaciones.

https://youtu.be/gxBMxVsyo8s

Una vez realizada la cópula, es la hembra la que se encarga de incubar y criar a los pollos, mientras los machos se despreocupan del cuidado de las crías. Para ello, preparan un sencillo y poco desarrollado nido en el que ponen hasta 3 huevos que estarán incubados durante 3 ó 4 semanas hasta que eclosionan naciendo unos pollos que son capaces de desplazarse junto a su madre en busca de alimento nada más nacer.

  • Panel de divulgación del C.E.A. El Campillo.
  • Panel de divulgación del C.E.A. El Campillo.

Además de estar incluida en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial, está catalogada como “Vulnerable” tanto en el Libro Rojo de las aves de España, como por la UICN. Esto es debido a su bajo éxito reproductor y a los efectos negativos derivados de las constantes molestias humanas: la colisión contra tendidos eléctricos, la caza furtiva de machos en primavera, los accidentes contra alambradas y la depredación a cargo de perros asilvestrados.

Sin embargo, su principal problema en la actualidad es la pérdida de hábitat como consecuencia de la intensificación agrícola, la simplificación del paisaje y la proliferación de infraestructuras y urbanizaciones, lo que provoca la desaparición de los lugares de reproducción, una disminución en la disponibilidad de alimento y una menor productividad.

Fuentes consultadas:

https://www.mncn.csic.es/es/comunicacion/blog/leks-de-avutarda-el-dificil-equilibrio-entre-atraer-hembras-y-protegerse-frente