Avutarda (Otis tarda)

Tal y como ya os contamos en una de las entradas en nuestro blog, en el Parque Regional del Sureste podemos, con un poquito de suerte, observar al ave voladora más pesada: la avutarda (Otis tarda). Un ave inconfundible, tanto por su gran tamaño (el macho, más grande que la hembra, puede llegar a pesar 20 kg), como por su plumaje con tonos pardos, rojizos y dorados que tanto el macho como la hembra poseen (siendo el plumaje de las hembras algo más apagado).

Avutarda común (Otis tarda). Fuente: seo.org

Su hábitat está ligado a las extensas llanuras cerealistas y grandes campos de labor, zonas desarboladas, llanas y dedicadas al cultivo de cereales de secano. Por eso en el Parque Regional del Sureste la podemos observar, por ejemplo, en las estepas cerealistas de Pinto.

Su alimentación depende de la estación del año en la que se encuentren. En primavera y verano consumen grandes cantidades de insectos (saltamontes, grillos…) acompañando la dieta de brotes y semillas. En otoño e invierno se alimentan generalmente de leguminosas y de manera puntual pueden comer algún pequeño vertebrado, tales como lagartijas o roedores.

La búsqueda de la pareja idónea para llevar a cabo la reproducción es un aspecto fundamental, es por ello que las aves llevan a cabo diferentes estrategias de reproducción.

En el caso de las avutardas, el sistema de reproducción se denomina “lek agregado”, esto significa que los machos eligen un territorio idóneo para agruparse y estar disponibles y visibles para que las hembras seleccionen al macho idóneo y copular con él. Para ser seleccionados, los machos desarrollan unas plumas duras y tiesas que salen de su mandíbula inferior llamados “barbones” y emiten algunas vocalizaciones.

https://youtu.be/gxBMxVsyo8s

Una vez realizada la cópula, es la hembra la que se encarga de incubar y criar a los pollos, mientras los machos se despreocupan del cuidado de las crías. Para ello, preparan un sencillo y poco desarrollado nido en el que ponen hasta 3 huevos que estarán incubados durante 3 ó 4 semanas hasta que eclosionan naciendo unos pollos que son capaces de desplazarse junto a su madre en busca de alimento nada más nacer.

  • Panel de divulgación del C.E.A. El Campillo.
  • Panel de divulgación del C.E.A. El Campillo.

Además de estar incluida en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial, está catalogada como “Vulnerable” tanto en el Libro Rojo de las aves de España, como por la UICN. Esto es debido a su bajo éxito reproductor y a los efectos negativos derivados de las constantes molestias humanas: la colisión contra tendidos eléctricos, la caza furtiva de machos en primavera, los accidentes contra alambradas y la depredación a cargo de perros asilvestrados.

Sin embargo, su principal problema en la actualidad es la pérdida de hábitat como consecuencia de la intensificación agrícola, la simplificación del paisaje y la proliferación de infraestructuras y urbanizaciones, lo que provoca la desaparición de los lugares de reproducción, una disminución en la disponibilidad de alimento y una menor productividad.

Fuentes consultadas:

https://www.mncn.csic.es/es/comunicacion/blog/leks-de-avutarda-el-dificil-equilibrio-entre-atraer-hembras-y-protegerse-frente

Gallineta común (Gallinula chloropus)

Hoy hablamos de un ave un poco más tímida que la focha y que podemos encontrar fácilmente durante todo el año por las orillas de las lagunas del Parque Regional del Sureste, aunque se ve más en invierno, cuando se alimenta en zonas abiertas, picoteando en las orillas como una gallina.

La gallineta común (Gallinula chloropus), también conocida como polla de agua, es uno de los rálidos más abundantes y extendidos de Europa. Al igual que sucede en la Península Ibérica, en la Comunidad de Madrid tiene una distribución muy amplia, siempre que haya agua la podemos encontrar en lagunas, graveras, embalses, ríos e incluso en estanques.

Gallineta común (Gallinula chloropus)

Es un ave mayoritariamente sedentaria. En invierno ocupa hábitats similares a los ocupados durante la época de cría, existen además ejemplares procedentes del centro y norte de Europa que utilizan nuestros humedales como zona de paso e invernada. No son grandes voladoras, aún así tienen mucha capacidad de colonización y una facilidad especial para adaptarse a los ambientes transformados por el ser humano.

Tienen preferencia por las graveras, donde utilizan lugares poco profundos o encharcados con zonas de abundante vegetación palustre como el carrizo y la enea o espadaña que constituyen un medio muy cerrado perfecto para utilizarlo como refugio. En los ríos es frecuente encontrarla entre la vegetación de sus orillas y en las islas formadas en su cauce.

Gallineta nadando en la laguna de El Campillo.

En su alimentación omnívora, prefiere el alimento vegetal, por ejemplo la inflorescencia del carrizo es una parte importante en su dieta invernal, a veces incluyen algún pequeño vertebrado, carroña e incluso, puede ingerir ciertas cantidades de basura.

Tonos parduzcos de las alas y plumas blancas en la cola y costados.

Como comentamos al principio, su aspecto nos recuerda al de una gallina. Pero en este caso, el adulto es negro grisáceo de alas parduzcas con el pico rojo de punta amarilla y placa frontal roja en la cabeza. Tiene algunas plumas blancas cerca de la cola y en los costados. Mantiene la cola alta y la sacude al andar y al nadar. Las patas son verdosas y en ocasiones se aprecia una franja roja. Tiene los dedos de las patas muy largos para caminar sobre el barro húmedo o la vegetación flotante. A pesar de que éstos no tienen lóbulos entre ellos, son buenas nadadoras.

En las gallinetas jóvenes, al contrario que los adultos, dominan los tonos marrones con tintes verdosos; además, carecen de escudete frontal. Los pollos tienen espolones en las alas para ayudarse a subir al nido o agarrase a la vegetación.

Familia de gallinetas en el nido construido entre la vegetación palustre.

Aunque en principio no sufren grandes amenazas, pueden tener problemas como consecuencia de la pérdida de humedales o la depredación por parte de especies introducidas.

Fuentes:

  • Guía de fauna del Parque Regional del Sureste. Red de Centros de Educación Ambiental de la Comunidad de Madrid.
  • Atlas de las Aves Invernantes de Madrid 1999 -2001. SEO-Monticola y Comunidad de Madrid.
  • Guía de las aves de España SEO/BirdLife: https://www.seo.org/ave/gallineta-comun/

Martín pescador común (Alcedo atthis)

Nuestro protagonista de hoy se caracteriza porque, a pesar de su pequeño tamaño, es uno de los más vistosos y llamativos de entre toda la avifauna que podemos contemplar en el Parque Regional del Sureste.

El martín pescador (Alcedo atthis) mide tan solo 17 centímetros, en proporción con su cuerpo compacto tiene la cabeza grande, el pico es negro y largo y las alas anchas, mientras que las patas y la cola son cortas. Su plumaje es rojo anaranjado por debajo (región ventral) y de un azul brillante y metalizado por la parte dorsal, a veces torna a tonos verdosos. También tiene una mancha blanca en la garganta y en los laterales del cuello.

La diferencia entre machos y hembras es muy sutil, tenemos que fijarnos en la tonalidad de la parte inferior del pico, que es negra en el macho y anaranjada en la hembra. Igual pasa con los jóvenes, solo se diferencian de un adulto porque su coloración es más turquesa y porque, mientras que los adultos tienen las patas de un rojizo intenso, las de estos son más oscuras.

Martín pescador observado a través del telescopio.

Su distribución es muy amplia por toda Europa, norte de África y Asia central y meridional. A nivel peninsular está bastante repartido y en la Comunidad de Madrid se encuentra de forma irregular, con preferencia por altitudes medias. Normalmente ocupa tramos de ríos y lagunas con aguas claras y no demasiado rápidas, en orillas provistas de taludes y una vegetación palustre más o menos densa. Aunque podemos encontrarlos durante todo el año, se muestran más activos en primavera. Son bastante esquivos pero fáciles de reconocer como un destello azul turquesa que se precipita en el río o la laguna, mientras emite un agudo y penetrante “chii”.

Martín pescador visto desde el mirador de la exposición del CEA El Campillo.

Su nombre nos da una pista sobre el componente fundamental de su dieta, los peces, aunque también se alimenta de renacuajos, pequeños crustáceos e insectos acuáticos. Para pescar se posa sobre ramas en zonas donde el agua está mansa, y gracias a su precisa visión localiza a su presa y con ayuda de la fuerza muscular de sus alas se lanza al agua de cabeza y a gran velocidad. Su pico en forma de cuña le permite penetrar en el agua sin salpicaduras. Luego vuelve a su posadero e ingiere a la presa, primero la cabeza, con las espinas y las escamas a favor para evitar hacerse daño.

Martín pescador pescando a cámara lenta.

Excava su nido principalmente en taludes de ríos, primero hacen una galería de acceso para llegar a una cámara interior donde ponen entre 4 y 8 huevos, que tras aproximadamente tres semanas eclosionan. A veces ponen dos nidadas en un temporada y, raramente, hasta tres.

Martín pescador posado entre la vegetación de la laguna de El Campillo.

El martín pescador está catalogado como especie “De interés especial” en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas y aparece en el Libro Rojo de las aves de España como “Casi amenazado”. Se ve afectado negativamente por la pérdida de su hábitat ocasionada por las actividades humanas y la contaminación.

Os dejamos un programa de El hombre y la Tierra dedicado a esta espectacular ave:

https://www.rtve.es/alacarta/videos/el-hombre-y-la-tierra/hombre-tierra-fauna-iberica-martin-pescador/3298478/

Fuentes: