Milano negro (Milvus migrans)

Dedicamos esta entrada a un ave que se encuentra entre las rapaces diurnas que eligen la época estival para asentarse en la Península y, en concreto, desde hace unas semanas podemos verla con facilidad en el Soto de las Juntas, dentro del Parque Regional del Sureste.

El milano negro (Milvus migrans) es una especie migrante transahariana que cruza el estrecho de Gibraltar de marzo a mayo para pasar su periodo reproductor en Europa y entre agosto y octubre retornan a África para invernar. A esta población reproductora hay que sumar una importante población denominada “flotante” de adultos no emparejados e inmaduros.

En España, el milano negro sólo nidifica en territorio peninsular (en las islas puede ser observado en migración), y está presente en casi todas las provincias, siendo particularmente raro en el cuadrante suroriental de la Península y la costa mediterránea, y relativamente escaso en Galicia y Asturias. A nivel europeo, se han descrito diferentes subespecies y los núcleos más importantes se encuentran en Rusia, España, Francia y Alemania.

Milano negro en el bosque de ribera.

Nidifica mayoritariamente en árboles (plataforma usada durante varias temporadas, situada en la horquilla principal del árbol o en una gran rama, construida principalmente con palos pero que también puede contener plásticos, papeles y otros restos) en sotos, dehesas o pinares y preferentemente en áreas cercanas a masas de agua. Sin embargo, de manera excepcional en el Parque Regional del Sureste, llegó a modificar sus costumbres utilizando las paredes rocosas de los cortados yesíferos para anidar.

Para cazar prefiere áreas más o menos abiertas, así como las orillas de ríos y humedales, atrapa con las garras a sus presas de la superficie del agua y posteriormente se las va comiendo en el aire. Es una especie carnívora oportunista con una dieta muy variada, desde pequeños roedores hasta conejos, además de aves, anfibios, reptiles, peces y grandes insectos.

No posee una gran capacidad predadora por lo que es frecuente que capture presas enfermas o jóvenes. Además, se comporta como carroñero de animales atropellados en carretera y en ocasiones practica el cleptoparasitismo (robo del alimento a otros predadores), tanto hacia otras rapaces como hacia miembros de su misma especie. También es habitual que exploten las situaciones de superabundancia de alimento que puedan producirse en el territorio que frecuentan. Y en el caso de individuos no reproductores, los muladares y vertederos pueden constituir un recurso alimenticio muy importante.

Milano negro sobrevolando la Huerta Calamón.

Con respecto a su aspecto, es una rapaz de mediano tamaño, en el adulto predominan los marrones oscuros, tiene la cabeza más clara, de color grisáceo y la cola ahorquillada. La forma de volar también nos da pistas para su identificación, planea en círculos con las alas ligeramente arqueadas y la cola a menudo abierta, ladeandola para maniobrar. En ocasiones forma grandes grupos.

Puede generar confusión con el milano real (Milvus milvus) (este es de mayor tamaño, tiene la cola más escotada y un vuelo más elegante), el águila calzada oscura (Hieraaetus pennatus) y con el juvenil del aguilucho lagunero (Circus aeruginosus).

Sus principales amenazas son el uso ilegal de veneno, accidentes en tendido eléctricos, atropello en carreteras o líneas de ferrocarril, colisión en parques eólicos, o la desaparición de las tradicionales fuentes de alimentación, como basureros y muladares, así como por la contaminación por productos fitosanitarios.

Actualmente su categoría de conservación es “No Amenazado” según el Libro rojo de los vertebrados de España y de “preocupación menor” en la Lista Roja de la UICN de Especies Amenazadas.

Fuentes:

Búho real (bubo bubo)

Una de las aves más difíciles de ver en el Parque Regional del Sureste es el búho real, su nombre científico proviene de la Edad Media y representa el sonido que hace esta rapaz. Es la más grande de las rapaces nocturnas europeas, con una altura de 60-70 cm, un peso que varia entre 1,5-3 kg y una envergadura de 150-180 cm.

El búho real, posee un plumaje pardo y jaspeado, con distintos tonos de marrón, negro y blanco. Cuenta con dos carismáticos penachos de plumas a los lados de la cabeza en forma de ‘orejas’, los cuales son más erizadas en los machos. Los ojos son lo más llamativo de este animal, pues son de un naranja muy intenso.

Europea Búho Real, Lechuza, Ave De Presa

Ojos naranjas del búho real, imagen de pixabay.

El búho real es un formidable depredador nocturno capaz de alimentarse de una enorme variedad de presas, su preferida son los conejos. En ausencia de esta presa, pueden alimentarse de reptiles, ranas, peces o de algún mamífero abundante como topillos o ratas e incluso de otras rapaces. Se considera que está en lo más alto de la cadena trófica ya que no tiene ningún tipo de depredadores, excepto el ser humano.

Su vuelo es tremendamente silencioso. Los búhos, como otras rapaces, tienen posaderos habituales desde los que otean la actividad a su alrededor, esperando que una presa delate su presencia, momento en el que caen desde el cielo en perfecto silencio.

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Ala, garra y cráneo del búho real en la exposición del Centro El Campillo

Aunque de carácter reservado y solitario, puede instalarse en hábitats muy diversos, pero prefiere las zonas bravías con abundantes roquedales, tajos y cortados. En el Parque Regional del Sureste habita en las repisas y oquedades del cantil rocoso. Es fuertemente territorial. Suelen formar parejas estables que se mantienen unidas durante todo el año. Presentan cierto dimorfismo sexual siendo las hembras algo más grandes que los machos.

El cortejo y marcaje del territorio comienza aproximadamente en noviembre-diciembre, prolongándose los cantos hasta poco entrado el año. El marcaje del territorio lo realizan emitiendo su canto desde posaderos que lo delimitan, se ha observado que realizan marcación de territorio sobre rocas mediante excrementos.

No construyen nido, poniendo entre febrero-abril normalmente 3 huevos con diferencias de 2 a 4 días entre ellos.  La incubación comienza con la puesta del primer huevo, así el nacimiento de los pollos es asincrónico lo que determina desde el primer momento una jerarquía alimentaria en la pollada. Aunque ambos progenitores se encargan del cuidado de los pollos es la hembra la que dedica más tiempo a las cebas y al cuidado de la prole. Los pollos abandonan el nido a los 28-35 días, sin poder volar aún, y los progenitores continúan alimentándolos durante algún tiempo. A los 60 días ya vuelan. Los búhos jóvenes una vez abandonan el nido no realizan desplazamientos de gran envergadura y raramente se alejan del lugar de nacimiento más de 100 km. 

Durante décadas, el búho real fue duramente perseguido por los supuestos daños que causaba a las especies cinegéticas. Actualmente, aunque han disminuido los ejemplares muertos por disparo, se enfrentan a otras amenazas como los tendidos eléctricos, la proliferación del tráfico rodado y los cambios en la explotación del medio rural.

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Búho real en las instalaciones del Centro El Campillo.

Fuentes y Bibliografía:

“Guía de la Naturaleza en el Parque Regional del Sureste”, Coordinador Manuel Fernández. Grupo Naumanni

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