Arquitectos del Sureste: Pico picapinos (Dendrocopos major)

Hoy le toca el turno a otro de los pájaros carpinteros más habituales en el Parque Regional del Sureste, el pico picapinos (Dendrocopos major). De tamaño más pequeño que el pito real y coloración blanquinegra, más característica de los picos. Presentan dimorfismo sexual, siendo la parte de la nuca roja en los machos y negra en las hembras. Los jóvenes tienen el píleo rojo, las partes ventrales de color blanco sucio y menor intensidad de rojo en la zona anal.

Los tamborileos son especialmente característicos en el pico picapinos que realizan al alimentarse o al taladrar la madera. Sin embargo, cuando los golpes son muy rápidos y consecutivos son un reclamo para marcar el territorio y para atraer la atención de las hembras.

Suelen emparejarse y criar cada temporada en el mismo lugar, incluso en el mismo tronco, siempre que no haya sido ocupado por otras especies como un estornino o pequeños mamíferos con su familia. La construcción del nido es similar a la del pito real aunque en el caso del pico picapinos este tiene capacidad para trabajar casi cualquier tipo de madera, incluso las más duras, lo que le permite seleccionar una gran variedad de hábitats. La puesta se compone de 4 a 6 huevos, incubados principalmente por la hembra, aunque durante la noche es relevada por el macho hasta los 12 – 16 días.

Su principal fuente de alimentación son larvas de insectos que busca excavando con el pico en la madera, pero en invierno la completan con materia vegetal como frutos secos. Los introduce en un hueco de la corteza de un árbol y va taladrando su cáscara para abrirlos. En las zonas donde hay coníferas recoge las piñas, las lleva a una rama y poco a poco va extrayendo las semillas o piñones para comerlos, después las deja caer al suelo formando un buen montón.

Su Estado de Conservación es de Preocupación Menor en la Lista Roja de la UICN de Especies Amenazadas. Puede verse amenazado por la tala de árboles y la eliminación de troncos muertos que les sirven de cobijo a la hora de anidar, los incendios, o por un cuidado inadecuado de los bosques en general.

Os dejamos con un capítulo de la serie «El hombre y la tierra» donde podréis ver algunas de las curiosidades que os hemos contado en esta y en anteriores entradas de Arquitectos del Sureste:

https://www.rtve.es/play/videos/el-hombre-y-la-tierra/hombre-tierra-fauna-iberica-pajaros-carpinteros-1/5676330/

Fuentes:

https://seo.org/ave/pico-picapinos/

https://hablemosdeaves.com/pico-picapinos

https://www.asturnatura.com/especie/dendrocopos-major.html

Brinzal nos cuenta la situación de la lechuza en la Comunidad de Madrid.

Ya teníamos ganas de volver a ver a Iván García,  Técnico de campo de BRINZAL (Asociación sin ánimo de lucro que se dedica al estudio y conservación de Rapaces Nocturnas) y es que el pasado 20 de noviembre, Iván dio en el Centro de Educación Ambiental «El Campillo» una charla sobre la situación de la lechuza en la Comunidad de Madrid.

La lechuza (Tyto alba) se encuentra en estos momentos en regresión y esto es debido a que su alimentación se centra en micromamíferos (topillos, roedores…) y estos animales se han visto gravemente afectados debido a la agricultura intensiva, pérdida de biodiversidad, desaparición de lindes, el uso de fertilizantes, etc. Además es una especie con gran mortalidad en los ejemplares juveniles ya que, entre otros factores, no son muy buenos cazadores.

Durante la charla Iván nos explicó las tres fases por las que ha pasado el proyecto Alba, el objetivo de la primera de las fases era la compatibilización de los cultivos de secano con las aves nocturnas, en esta fase Brinzal ha realizado el censo de lechuzas en la Comunidad de Madrid obteniendo como resultado 25-30 parejas reproductoras de lechuzas. En la segunda fase, Brinzal se centró en conocer lo que estaba pasando con la lechuza y en averiguar porqué la distribución de la lechuza había cambiado. Y por último, la tercera fase, que se está llevando a cabo en la actualidad y finaliza este año 2021, donde su propósito es averiguar cuáles son las mejores zonas para liberar a estas aves midiendo sus niveles de estrés.

Seguidamente nos contó que las lechuzas crían muy bien en cautividad y que el mejor método para introducirlas en el medio natural es el hacking, así es como se denomina a la «cría campestre», de esta manera las lechuzas desde que son pollos pueden ir aprendiendo a cazar. Como curiosidad, sus cajas nido pesan en torno a los 15 kilos. Para terminar, el público asistente pudo preguntar a Iván todas sus dudas sobre este animal.

Fue una charla muy interesante e instructiva y esperamos poder volver a contar con la presencia de Iván en un futuro cercano.

Arquitectos del Sureste: Pito real ibérico (Picus sharpei)

Anteriormente, ya os contamos algunas características comunes de los pájaros carpinteros y hoy vamos a centrarnos en uno inconfundible, el pito real ibérico. Es un pájaro carpintero de color verde con el obispillo amarillento y un píleo rojo muy llamativo cuya bigotera es roja con el borde negro en machos y negra en las hembras. En los jóvenes las marcas destacan menos, presentando el dorso moteado y las plumas con el borde oscuro. Considerada en el pasado subespecie del pito real europeo (Picus viridis), una serie de estudios genéticos concluyeron que, a pesar de su similar aspecto, eran una especie distinta. Además es la especie de carpintero más común en los alrededores de El Campillo.

Pito real captado con la cámara de fototrampeo en los alrededores del CEA El Campillo.

Vuelan a poca altura y de forma ondulante y de todos los pájaros carpinteros son los que más se posan en el suelo buscando hormigueros. También captura insectos en la corteza de árboles y extrae larvas xilófagas (pero solo cuando la madera está podrida ya que su pico no es tan fuerte como el de otras especies). Sin embargo, ¡su lengua puede medir más de 10 centímetros! Estos hábitos alimenticios hacen que sea más fácil escuchar su relincho característico que el tamborileo propio de otros miembros de su familia.

Fuente: Katrina van Grouw

Es el menos forestal de los carpinteros ibéricos, ocupando pequeños sotos fluviales, parques urbanos y zonas agrícolas con árboles aislados o en hileras. Utilizan árboles viejos o secos para construir el nido el cual tardan entre 15 y 30 días en construir. El nido tiene una entrada de unos 6 cm de diámetro que da acceso a un túnel que, a su vez, finaliza en una cámara donde ponen entre 5 y 7 huevos de color blanco que son incubados por ambos progenitores durante 19 días aproximadamente. Llegado el momento de abandonar el nido han de tener cuidado con algunos de sus depredadores como la gineta o el azor.

Nido en un chopo en la senda de la laguna de El Campillo.

Su Estado de Conservación es de Preocupación Menor en la Lista Roja de la UICN de Especies Amenazadas, sin embargo sus poblaciones se encuentran en descenso debido a la intensificación en los usos agrarios y forestales, así como la conversión de pastos en tierras de labor, al reducirse la población de hormigas. Por otro lado, la tala de setos arbolados, bosquetes aislados y sotos fluviales limita los posibles lugares de nidificación. Son poco resistentes al frío, por lo que se pueden provocar grandes mortandades durante algunos inviernos.

Fuentes:

https://www.objetivonaturaleza.com/pito-real-iberico/pito-real

Guía de las Aves de España. Península, Baleares y Canarias. Tercera edición: abril de 2016. Lynx Edicions.

BirdLife International (2021) Ficha de la especie: Picus sharpei http://datazone.birdlife.org/species/factsheet/iberian-green-woodpecker-picus-sharpei

https://www.miteco.gob.es/es/biodiversidad/temas/inventarios-nacionales/pito_real_tcm30-100123.pdf

https://elguadarramista.com/2016/05/21/pito-real-el-senor-de-los-bosques/

Arquitectos del Sureste: Pájaros carpintero

¿Vas paseando por El Campillo y escuchas algo parecido al relinchar de un caballo? ¿O un rápido golpeteo en la madera? ¡Son los pájaros carpinteros! Conocidos también como pitos, picos, picamaderos, picatroncos o torcecuellos, forman parte del orden de aves de los piciformes en dónde se incluyen más de 300 especies divididas en siete familias.

Todos ellos se caracterizan por tener unas adaptaciones evolutivas fascinantes. Presentan fuertes, largos y afilados picos para poder taladrar en la madera y lenguas largas, finas, puntiagudas y con pequeñas cerdas para extraer la comida. Además, sus pies son zigodáctilos, es decir, tienen cuatro dedos, dos hacia adelante y dos hacia atrás, esto les viene muy bien para agarrarse a los troncos y ramas de los árboles donde viven. A esto hay que sumarle su cola corta y cuadrada que les ayuda a conservar el equilibrio durante el golpeteo de las cortezas.

¿Cómo es posible que no se hagan daño? Su cuello es muy rígido por lo que no pueden rotar la cabeza casi 360° como el resto de las aves. Sin embargo, al golpear con fuerza les protege la columna y retienen el cerebro en total sincronización con el golpeteo, absorbiendo el impacto. También les ayuda el hecho de tener un cartílago esponjoso que absorbe cada golpe contra la madera, un músculo que separa la cavidad cerebral del pico y una serie de huesos hioides que se extienden por encima del cráneo y que se encuentran en una funda llena de líquido para poder apretarse o separarse.

Toda esta estructura también tiene la misión de contener su extraordinaria lengua que da toda una vuelta al cráneo, comenzando por los orificios nasales, pasa sobre los ojos, rodea el cerebro y baja hasta la boca, por donde sale, lo que no sucede en otras aves. A partir de la garganta, se bifurca rodeando los huesos de la columna vertebral.

En próximas entradas os hablaremos de las 3 especies que podemos encontrar en el Parque Regional del Sureste: Pito real ibérico (Picus sharpei), el Pico picapinos (Dendrocopos major) y Pico menor (Dendrocopos minor).

Vencejo común (Apus apus)

Otra ave insectivora que nos visita con el buen tiempo es el vencejo. De la familia Apodidae (del latín apus-odis, del griego apous (ἀπούς-ἀπόδος: sin pies): que no tiene pies, ápodo). Le define esta característica porque tiene las extremidades inferiores atrofiadas y no se posa, realiza todo su ciclo vital en vuelo.

Se caracteriza por una silueta en forma de arco. Cola corta y ahorquillada. Color uniforme pardo oscuro excepto la cara inferior de las alas que es mas clara y el cuello que es más blanco. Tiene 17 cm de longitud y 45 cm de envergadura. No presenta dimorfismo sexual, y los jóvenes son muy similares a los adultos.

Fuente: https://www.canto-pajaros.es/vencejo-comun/

Se distribuye por toda la Península Ibérica, las Islas Baleares, Ceuta y Melilla, desde abril hasta septiembre aproximadamente.

De naturaleza gregaria, podemos verlos en grupos apretados y ruidosos, también a la hora de alimentarse. Se distribuyen el espacio en vuelo colocándose por encima de golondrinas y aviones, y se alimentan de insectos de máximo 12 cm y sin aguijón y con el método de barrido con la boca abierta.

Al ser insectívoro y estival se trata de un buen aliado para reducir el numero de insectos en verano.

En origen rupícola, actualmente cría casi de forma exclusiva en zonas urbanas, utilizando grietas y huecos de edificios. A la entrada y la salida del nido es el único momento en que se les puede ver posados. Se reproduce entre mayo y julio con puesta de entre 1 y 4 huevos de color blanco. Ambos progenitores incuban y alimentan a la prole hasta los 40-45 días que los pollos abandonan el nido.

Se trata de una especie no amenazada según el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial, pero se observa un declive de sus poblaciones debido a pérdida de lugares de nidificación por reformas en edificios antiguos, la contaminación atmosférica urbana, y el empleo de pesticidas en medios rurales y urbanos. Por todo esto, ha sido elegida ave del año del 2021, título otorgado por Seo/BirdLife, que tiene como objetivo llamar la atención sobre la situación que atraviesan algunas de las especies de aves más amenazadas del país y el deterioro al que año tras año se someten sus hábitats.

A finales de julio y hasta septiembre empiezan a migrar rumbo a África en busca de un invierno más cálido así que si estos días miras hacia el cielo y los ves, despídete de ellos hasta el año que viene.

Fuentes:

http://contenidos.educarex.es/varios/de_ciconia_a_ciguena/4hastahirundinidaexclusive.htm

https://seo.org/

www.miteco.gob.es (Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial).

Golondrina común (Hirundo rustica)

El verano no es solo sinónimo de calor, sino también de vacaciones y, por supuesto, moscas y mosquitos. Y entre los grandes aliados naturales para combatir a estos molestos insectos se encuentra una de las aves estivales más comunes y conocidas de nuestro país: la golondrina.

Este acrobático pájaro de 18 cm de longitud, 33 cm de envergadura y tan solo 20-25 gramos de peso, aunque también se alimenta de hormigas voladoras, avispas, chinches, pequeños escarabajos y otros insectos voladores, gracias a vuelos de persecución a baja altura, puede llegar a comer hasta 850 moscas y mosquitos al día gracias a su corto y ancho pico.

Adulto vigilando el nido.

Para reconocerla y diferenciarla de otras aves a simple vista parecidas (aviones, vencejos y su pariente la golondrina daúrica) tendremos que fijarnos en su cola larga y ahorquillada negra con manchas blancas y rectrices externas muy alargadas, collar pectoral oscuro, su frente y garganta de color rojo, su vientre blanco crema y su dorso negro con reflejos azules metálicos en la parte superior.

Individuo descansando en una rama.

De las 6 subespecies que existen en el mundo, es la subespecie Hirundo rustica rustica la que llega a nuestras latitudes, haciéndolo a partir del mes de marzo, y permanece junto a nosotros hasta final de verano (aunque la llegada cada vez se está produciendo antes por el cambio climático y las fechas varían en función de la zona de la Península en la que nos encontremos).

Los machos, que llegan primero, vuelven al nido donde criaron la temporada anterior y esperan a su pareja (son monógamos) para, entre ambos, restaurarlo o volverlo a construir. Esto lo consiguen gracias al uso de barro, paja y saliva de su boca que van juntando bolita a bolita hasta formar un medio cuenco que cuelga de alguna pared pegado al techo. Suelen construirlo en edificaciones tanto urbanas como campestres (cuadras, porches, aleros de tejados, casas, etc.) con zonas abiertas en los alrededores (vegas, pastizales, campiñas, etc.).

La hembra realiza una puesta formada por unos 4-5 huevos de color crema y con pintas rojizas que incuba durante alrededor de 15 días. Tras la eclosión, los pollos son alimentados por ambos progenitores durante unos 22-25 días hasta que abandonan el nido. La independencia de los pollos da paso a una nueva puesta de la hembra que puede llegar a poner hasta 3 en cada temporada reproductora.

Pollos en un nido construido en nuestro edificio.

Para poner de manifiesto el acusado descenso de sus poblaciones (30 %) fue nombrada Ave del Año en 2014. Los motivos que causaron esta pérdida fueron: el uso de pesticidas en agricultura (que elimina sus fuentes de alimentación y afectando así su capacidad de reproducción) y el despoblamiento rural, el abandono de los usos tradicionales y los nuevos estilos de arquitectura que provocan la pérdida de lugares adecuados para anidar.

En El Campillo, les encanta sobrevolar la laguna buscando insectos de los que alimentarse o realizar vuelos rasantes para coger agua para beber. Así que ya sabes, si quieres disfrutar de ellas, vente con tus prismáticos, localiza un buen sitio para sentarte… ¡y a observar a las golondrinas!

Información:

«Aves de España». Eduardo de Juana yjuan M. Varela.

Guía de campo de las aves de España y Europa. Rob Hume. Ediciones Omega.

Abejaruco europeo (Merops apiaster)

Desde hace unas semanas, en los alrededores del centro El Campillo, ya se puede escuchar un característico reclamo ¡son los abejarucos que lo emiten constantemente mientras vuelan! Se trata de un ave estival que cada primavera regresa de su lugar de invernada, África. Lo podemos encontrar por toda la Península excepto en el norte. Con suerte, podremos verlo descansar posado en la rama de un árbol y casi nunca en el suelo, pero lo más habitual es verlo realizando su vuelo acrobático.

Su longitud es de apenas 30 cm, sin embargo, es una de las aves más vistosas debido a su exótico colorido. Posee tonos rojizos, amarillos y verdes en sus partes dorsales, azul verdoso en zonas inferiores y ojos rojos. Muy llamativo también su cuello amarillo delimitado por un «collar» y un antifaz negros. El dorso de los machos es más oscuro y brillante, las alas y el obispillo de las hembras es más verdoso y los jóvenes tienen el iris marrón y con la línea negra del cuello poco definida.

Posee un pico largo, fino y algo curvado que utiliza para capturar en vuelo abejas y otros insectos de gran tamaño como avispas o libélulas, siendo inmunes a las picaduras, aunque a veces les quita el aguijón rozándolos contra un tronco o una roca antes de engullirlos.

Fuente: Pixabay

Puede criar tanto de forma aislada, como en grandes colonias. En el Parque Regional del Sureste aprovecha los taludes del bosque de ribera, humedales y cortados para excavar túneles de hasta dos metros para nidificar. Con un agujero circular de entrada y al fondo un ensanchamiento, el túnel es siempre recto y permite la visión del exterior. Lo suelen construir entre la hembra y el macho en unas dos semanas, utilizan el pico y las patas para sacar tierra, la parte de la punta del pico que se les desgasta durante los trabajos de excavación vuelve a crecer posteriormente. En ocasiones hacen varios nidos como estrategia para distraer a los depredadores, como pueden ser zorros o culebras.

Tienen una única puesta al año con entre 4 y 7 huevos incubados por los dos progenitores durante aproximadamente 20 días. Los pollos suelen nacer con una diferencia de edad igual al retardo en la puesta de cada huevo. Por este motivo, se da una estrategia típica de rapaces que consiste en que los pollos nacidos antes, más grandes, se impones a sus hermanos a la hora de recibir el alimento. Esto supone que su supervivencia esté muy condicionada por la abundancia de alimento

Aunque no es una especie amenazada, el paulatino descenso en las poblaciones de abejas y otros insectos supone un factor preocupante, entre otras cosas, debido al uso de pesticidas en la agricultura. Además, a veces son perseguidos por los apicultores, que no están muy conformes con los hábitos alimenticios del abejaruco.

Por otro lado, su conservación está muy condicionada a la presencia de lugares adecuados para nidificar, por lo que podríamos decir que se ha beneficiado de la construcción de edificios y carreteras, puesto que las graveras y terrenos excavados le facilitan más bancos artificiales de arena de los que encontraría en la naturaleza para criar. Esto también genera inconvenientes, ya que se están perdiendo grandes colonias, debido a las molestias ocasionadas por la expansión urbanística y el turismo.

Fuentes:

Cigüeñuela común (Himantopus himantopus)

Seguramente la más grácil y elegante de las aves limícolas presentes en el Parque Regional del Sureste sea la cigüeñuela (Himantopus himantopus). Sus largas patas rojizas, su negro pico largo y fino, su cuerpo blanco, un píleo con un variable tamaño de color negro, sus alas oscuras (parduzcas en el caso de la hembra, negras con iridiscencias en el macho) y su característico caminar, la convierten en un ave inconfundible.

Fundamentalmente estival y con tan solo unas cuantas decenas de parejas en el Parque Regional del Sureste, aunque con poblaciones invernantes en el sur peninsular, le gusta vivir en aguas someras de masas acuáticas naturales (deltas, lagunas costeras, lagos poco profundos, marjales, márgenes de ríos e isletas de sustrato arenoso con poca vegetación), pero también se la puede observar en ambientes antropizados (arrozales, salinas, zonas de regadío).

Su alimentación carnívora se basa fundamentalmente en invertebrados acuáticos, en su mayoría insectos, que captura a través de rápidos picotazos mientras están posadas en la lámina de agua, sobre la vegetación o bajo esta, incluso en vuelo.

La reproducción comienza generalmente a finales del mes de abril. Tras el cortejo y la cópula, cada hembra pone cuatro huevos de color ocre pálido en un sencillo nido junto a otros nidos de la especie, ya que cría en colonias de número variable. En poco menos de un mes los huevos eclosionan y de ellos nacen pollos que en nada se parecen a los adultos ya que presentan una coloración marrón jaspeada en la parte superior del cuerpo. Las crías se desarrollan en unos 30 días llegando a alcanzar 35 cm de longitud y una envergadura de hasta 83 cm en tamaño adulto.

La especies está incluida en el Listado de Especies Silvestres de Régimen de Protección Especial del Ministerio, además de ser objeto de protección del Convenio de Bonn de especies migratorias. Como el resto de especies limícolas o aves ligadas a humedales, la principal amenaza que se cierne sobre la especie es la degradación y desaparición de los humedales. Además, sus poblaciones se están viendo afectadas por la depredación por parte de perros y ratas y por el uso de sustancias tóxicas en agricultura.

Fuentes:

Sociedad Española de Ornitología

www.vertebradosibéricos.com

«Guía de la Naturaleza en el Parque Regional del Sureste». Grupo NAUMANI. 2005.

«Guía de campo de las aves de España y Europa». Rob Hume. Ediciones Omega. 2002.

Milano negro (Milvus migrans)

Dedicamos esta entrada a un ave que se encuentra entre las rapaces diurnas que eligen la época estival para asentarse en la Península y, en concreto, desde hace unas semanas podemos verla con facilidad en el Soto de las Juntas, dentro del Parque Regional del Sureste.

El milano negro (Milvus migrans) es una especie migrante transahariana que cruza el estrecho de Gibraltar de marzo a mayo para pasar su periodo reproductor en Europa y entre agosto y octubre retornan a África para invernar. A esta población reproductora hay que sumar una importante población denominada «flotante» de adultos no emparejados e inmaduros.

En España, el milano negro sólo nidifica en territorio peninsular (en las islas puede ser observado en migración), y está presente en casi todas las provincias, siendo particularmente raro en el cuadrante suroriental de la Península y la costa mediterránea, y relativamente escaso en Galicia y Asturias. A nivel europeo, se han descrito diferentes subespecies y los núcleos más importantes se encuentran en Rusia, España, Francia y Alemania.

Milano negro en el bosque de ribera.

Nidifica mayoritariamente en árboles (plataforma usada durante varias temporadas, situada en la horquilla principal del árbol o en una gran rama, construida principalmente con palos pero que también puede contener plásticos, papeles y otros restos) en sotos, dehesas o pinares y preferentemente en áreas cercanas a masas de agua. Sin embargo, de manera excepcional en el Parque Regional del Sureste, llegó a modificar sus costumbres utilizando las paredes rocosas de los cortados yesíferos para anidar.

Para cazar prefiere áreas más o menos abiertas, así como las orillas de ríos y humedales, atrapa con las garras a sus presas de la superficie del agua y posteriormente se las va comiendo en el aire. Es una especie carnívora oportunista con una dieta muy variada, desde pequeños roedores hasta conejos, además de aves, anfibios, reptiles, peces y grandes insectos.

No posee una gran capacidad predadora por lo que es frecuente que capture presas enfermas o jóvenes. Además, se comporta como carroñero de animales atropellados en carretera y en ocasiones practica el cleptoparasitismo (robo del alimento a otros predadores), tanto hacia otras rapaces como hacia miembros de su misma especie. También es habitual que exploten las situaciones de superabundancia de alimento que puedan producirse en el territorio que frecuentan. Y en el caso de individuos no reproductores, los muladares y vertederos pueden constituir un recurso alimenticio muy importante.

Milano negro sobrevolando la Huerta Calamón.

Con respecto a su aspecto, es una rapaz de mediano tamaño, en el adulto predominan los marrones oscuros, tiene la cabeza más clara, de color grisáceo y la cola ahorquillada. La forma de volar también nos da pistas para su identificación, planea en círculos con las alas ligeramente arqueadas y la cola a menudo abierta, ladeandola para maniobrar. En ocasiones forma grandes grupos.

Puede generar confusión con el milano real (Milvus milvus) (este es de mayor tamaño, tiene la cola más escotada y un vuelo más elegante), el águila calzada oscura (Hieraaetus pennatus) y con el juvenil del aguilucho lagunero (Circus aeruginosus).

Sus principales amenazas son el uso ilegal de veneno, accidentes en tendido eléctricos, atropello en carreteras o líneas de ferrocarril, colisión en parques eólicos, o la desaparición de las tradicionales fuentes de alimentación, como basureros y muladares, así como por la contaminación por productos fitosanitarios.

Actualmente su categoría de conservación es «No Amenazado» según el Libro rojo de los vertebrados de España y de «preocupación menor» en la Lista Roja de la UICN de Especies Amenazadas.

Fuentes:

Avutarda (Otis tarda)

Tal y como ya os contamos en una de las entradas en nuestro blog, en el Parque Regional del Sureste podemos, con un poquito de suerte, observar al ave voladora más pesada: la avutarda (Otis tarda). Un ave inconfundible, tanto por su gran tamaño (el macho, más grande que la hembra, puede llegar a pesar 20 kg), como por su plumaje con tonos pardos, rojizos y dorados que tanto el macho como la hembra poseen (siendo el plumaje de las hembras algo más apagado).

Avutarda común (Otis tarda). Fuente: seo.org

Su hábitat está ligado a las extensas llanuras cerealistas y grandes campos de labor, zonas desarboladas, llanas y dedicadas al cultivo de cereales de secano. Por eso en el Parque Regional del Sureste la podemos observar, por ejemplo, en las estepas cerealistas de Pinto.

Su alimentación depende de la estación del año en la que se encuentren. En primavera y verano consumen grandes cantidades de insectos (saltamontes, grillos…) acompañando la dieta de brotes y semillas. En otoño e invierno se alimentan generalmente de leguminosas y de manera puntual pueden comer algún pequeño vertebrado, tales como lagartijas o roedores.

La búsqueda de la pareja idónea para llevar a cabo la reproducción es un aspecto fundamental, es por ello que las aves llevan a cabo diferentes estrategias de reproducción.

En el caso de las avutardas, el sistema de reproducción se denomina «lek agregado», esto significa que los machos eligen un territorio idóneo para agruparse y estar disponibles y visibles para que las hembras seleccionen al macho idóneo y copular con él. Para ser seleccionados, los machos desarrollan unas plumas duras y tiesas que salen de su mandíbula inferior llamados «barbones» y emiten algunas vocalizaciones.

https://youtu.be/gxBMxVsyo8s

Una vez realizada la cópula, es la hembra la que se encarga de incubar y criar a los pollos, mientras los machos se despreocupan del cuidado de las crías. Para ello, preparan un sencillo y poco desarrollado nido en el que ponen hasta 3 huevos que estarán incubados durante 3 ó 4 semanas hasta que eclosionan naciendo unos pollos que son capaces de desplazarse junto a su madre en busca de alimento nada más nacer.

  • Panel de divulgación del C.E.A. El Campillo.
  • Panel de divulgación del C.E.A. El Campillo.

Además de estar incluida en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial, está catalogada como “Vulnerable” tanto en el Libro Rojo de las aves de España, como por la UICN. Esto es debido a su bajo éxito reproductor y a los efectos negativos derivados de las constantes molestias humanas: la colisión contra tendidos eléctricos, la caza furtiva de machos en primavera, los accidentes contra alambradas y la depredación a cargo de perros asilvestrados.

Sin embargo, su principal problema en la actualidad es la pérdida de hábitat como consecuencia de la intensificación agrícola, la simplificación del paisaje y la proliferación de infraestructuras y urbanizaciones, lo que provoca la desaparición de los lugares de reproducción, una disminución en la disponibilidad de alimento y una menor productividad.

Fuentes consultadas:

https://www.mncn.csic.es/es/comunicacion/blog/leks-de-avutarda-el-dificil-equilibrio-entre-atraer-hembras-y-protegerse-frente